Compañeros, familiares y amigos despiden a Pedro Reyes

Familiares, compañeros de profesión y amigos del humorista y actor Pedro Reyes, que falleció ayer en su casa de Massarrojos (Valencia) a los 53 años, han visitado su capilla ardiente en el tanatorio Mémora de Valencia, y le han recordado como una persona "única"y "excepcional". "Lo vamos sacando adelante", ha manifestado a su llegada al tanatorio el actor Pablo Carbonell, amigo de Reyes desde los años 80, cuando se conocieron en Huelva, y quien ha señalado que todavía está "digiriendo una noticia tan sorprendente", informa Efe.

Carbonell ha recordado al actor y humorista como una persona "excepcional"e "irrepetible", y ha asegurado que cuando trabajaba con él "estaba convencido de que estaba trabajando con el mejor cómico el mundo".

"Tenía una grandísima facilidad para hacer reír, enorme", ha manifestado, "y supongo que se pueden decir muchas cosas", ha añadido muy afectado.

"Voy a verle, es que tengo que verle, es que todavía no doy crédito", ha indicado antes de entrar a la capilla ardiente.

El actor y humorista Josema Yuste ha trasladado su sentimiento de "tristeza"ante el fallecimiento de Reyes, al que ha definido como un ser humano "excepcional", una "bellísima persona"y un hombre "blanco, impoluto, sencillo y humilde".

"Estas cosas no te las esperas, pero suceden. La vida tiene esas dobleces", ha lamentado el actor, que dirigía la obra "Taxi"en el Teatro Alameda de Málaga, en la que Pedro Reyes compartía reparto con Felisuco, Esther del Prado, Diana Lázaro, Javier Losán y el propio Yuste.

La experiencia de dirigir a Reyes ha sido "maravillosa", ha añadido Yuste, "y eso me llevo de él, un recuerdo precioso".

"Además de ser un gran artista y un gran talento en el mundo del humor surrealista y absurdo, sobre todo nos llevamos su recuerdo como ser humano", ha añadido.

Ha recordado que habían estado cinco semanas ensayando la obra y tres semanas representándola en Málaga, en quince funciones, con un éxito rotundo, ya que en todas ellas el público "se levantaba aplaudiendo y gritando 'bravo'", un hecho que según ha señalado "no había experimentado ni visto"durante su trayectoria en un comedia.

A Reyes "le veía la cara y era un niño feliz", ha afirmado Yuste, que se ha mostrado convencido de que el humorista "se ha ido feliz, porque estaba siendo muy feliz, éramos un grupo muy feliz haciendo esta obra y disfrutando del éxito".

Hoy, ha recordado con tristeza, todos los actores tenían que haber regresado a Málaga para terminar las cuatro semanas de representación de la obra en esta ciudad.

Una obra que "fue, es y espero que será un gran éxito, pero ya no será igual porque Pedro es una actor absolutamente insustituible. No hay nadie que ni se le parezca. Es único y será único siempre", ha señalado.

Los restos mortales del humorista permanecen en el tanatorio de Valencia a la espera de ser incinerados mañana viernes.