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¿Conoce esta edición de «El Quijote»?

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas acoge una exposición dedicada a Cervantes y a su presencia en la cultura española a través de los estudios sobre su figura y una representación de ediciones de su obra universal.

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas acoge una exposición dedicada a Cervantes y a su presencia en la cultura española a través de los estudios sobre su figura y una representación de ediciones de su obra universal

La imagen de Cervantes va emergiendo de entre los libros, que es lo que corresponde a cualquier escritor, pero más concretamente a un novelista de su prodigio y certeza. En su juventud, antes de que la vida le deshojara de alegrías, traía la imaginación embelesada por el sueño de convertirse en un soldado-poeta, como aquel Garcilaso de la Vega, que salió tan diestro en las armas como en letras, y que se convirtió en espejo y ejemplo de tantos autores. Un ideal que la realidad y el infortunio le fue arrebatando a golpe de amargas experiencias y aventuras adversas, dejándole el alma plagada de mellas y la impresión, al correr de los años, de ser un poetastro viejo y cansado, veterano inválido de los ejércitos de los Austrias, y hombre de escasa fortuna o dicha, tanto en el verso como en el teatro. Con el tiempo, y no con sus coetáneos, se iría apreciando la magnitud de su obra, a través, sobre todo, de los lectores desconocidos que le aguardaban en épocas venideras, y, sobre todo, a través de los investigadores, que son, en última instancia, los que han ido apuntalando los estudios sobre sus libros y su biografía. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que son los historiadores, los filólogos, los que han limpiado su efigie de leyendas, falsedades, mentiras y ocurrencias diversas que desvirtuaban su retrato, le ha dedicado una serie de exposiciones para, en este centenario, recordar su figura. Ayer, en el centro de Serrano de esta institución, se presentó la muestra, que se abrió al público el pasado 12 de abril. Una cita que contó con la lectura dramatizada de «Palabra de perro», de Juan Mayorga, un texto rehecho de nuevo y que está inspirado en la obra de Cervantes.

La exposición está asentada, entre otros pilares, en la rica colección bibliográfica que conservan estos fondos. Un tesoro que reúne varias ediciones de «El Quijote», como comentaba ayer Pilar Martínez, responsable de esta iniciativa: «Lo que más destaca de este recorrido son las colecciones de ediciones de “El Quijote” que presentamos y que son representativas de diferentes siglos, países y lenguas en que se han publicado. La más antigua que poseemos es del año 1631, pero también tenemos de 1738 y la 1780 de la Real Academia Española. En la última parte, pueden contemplarse varias ediciones en hebreo, árabe, ucraniano y en otras lenguas y grafías diferentes». Esta muestra ha nacido de manera independiente, sin contar con el Ministerio de Cultura, aunque una de sus pretensiones es que cuenten entre los actos que se han preparado desde esta institución para celebrar el centenario de Cervantes. «Nuestra exposición –cuenta Pilar Martínez– trata de contar que Cervantes es todavía un autor vigente, que se ha incorporado a la cultura española y que es un autor principal de ella que sigue inspirando la música y la literatura. Pero en otra parte de la muestra se enseña todo lo que el CSIC ha aportado a la vida de Cervantes». Entre la multitud de joyas exhibidas destacan los documentos, algunos de ellos únicos, procedentes de la biblioteca de Francisco Rodríguez Marín, que custodia el CSIC. Entre las curiosidades pueden verse, por ejemplo, algunos de los recibos que se emitieron cuando, por suscripción popular, se construyó el monumento a Cervantes en la Plaza de España.