La imagen de «El desasosiego»

Las fotógrafas Marta Vílchez y Noemí Sánchez presentan una exposición fotográfica inspirada en la novela más conocida de Fernando Pessoa

Una de las imágenes de la muestra, compuesta de 32 fotografías
Una de las imágenes de la muestra, compuesta de 32 fotografías

Las fotógrafas Marta Vílchez y Noemí Sánchez presentan una exposición fotográfica inspirada en la novela más conocida de Fernando Pessoa

Antes de que el lector se embarque de lleno en la lectura de «El libro del desasosiego», su autor, el portugués Fernando Pessoa, advierte de que se trata de «una biografía sin acontecimientos». Así, las páginas son puro sentimiento, siendo el de soledad el más persistente y en el que se han inspirado las fotógrafas Marta Vílchez y Noemí Sánchez para su exposición «El desasosiego», que consta de 32 fotografías que, según Sánchez, «las tomamos durante un año, cada una por su cuenta, luego las pusimos en común».

La muestra, que estará abierta al público entre el 16 y el 23 de abril (en la calle Agustín Durán, 37, de Madrid), nos desplaza hacia lo más profundo del alma humana, como hace Pessoa en su obra, y nos descubre nuestras emociones más oscuras, que parten de la sensación de desasosiego y soledad, es decir, el inexorable paso del tiempo, la pérdida de la identidad, el dolor de una existencia mediocre, el tedio de la vida cotidiana, la incretidumbre, el abandono, la huida, el rechazo..., conceptos que, dice Sánchez, «son más o menos abstractos y por tanto extrapolables a cualquier época y persona». En definitva, estos sentimientos son poco agradables pero a todos nos han perturbado y perseguido, creando nuestros miedos, nuestros fantasmas pendientes de espantar. Se trata, por ello, de una exposición con un carácter universal y humanista que se transmite a través de la combinación de literatura y fotografías, pues, tal y como explica Sánchez, «algunos pasajes de la obra son tan filosóficos y bonitos que nos inspiraron ciertas imágenes».

En su libro el propio Pessoa se encarna en el personaje de Bernardo Soares, quien escribe un diario en la Lisboa de los años 30, sumergida en la podredumbre tras el fin de la república en 1926 y la consecuente toma de poder del fascista Antonio de Oliveira Salazar. Y a pesar de que Pessoa, como hemos indicado, no relata acontecimientos, mediante las fotografías de la exposición se puede observar que aquella Lisboa y la España actual guardan el paralelismo de dos sociedades deprimidas, es decir, en desasosiego. Pero si algo tienen las circunstancias adversas y la negritud del alma es que son un impulso para la creatividad, y Marta Vílchez y Noemí Sánchez son un nuevo ejemplo de ello.