Álvaro Pombo: «La fidelidad es un valor a defender»

Álvaro Pombo / Escritor. Publica «La casa del reloj», una novela en la que retrata la burguesía española de los años 50 y 60 «sin hacer sociología»

Álvaro Pombo

Publica «La casa del reloj», una novela en la que retrata la burguesía española de los años 50 y 60 «sin hacer sociología»

El ático donde vive Álvaro Pombo es un lugar que huele a literatura por todas sus paredes. Atestado de libros, lleno objetos de recuerdo, de muebles de otra época y con una terraza llena de plantas en la que el escritor dice pasar, encantado, los veranos de Madrid. Nos habla de su último libro, «La casa del reloj» (Destino), un ejercicio literario en el que Pombo, «sin pretender realizar una disección sociológica de clases sociales», retrata un tipo de sociedad burguesa y adinerada en la España de los años 50 y 60. Juan Caller es un hombre culto que ha pasado los últimos quince años de su vida al servicio de Alfonso y de Matilde, un matrimonio de gran fortuna. Al morir éstos, Caller recibe, inesperadamente, la herencia de todos sus bienes, entre los que se encuentra, con la condición de que viva en ella, la Casa del Reloj, una casa de campo que había pertenecido a la familia de Matilde. Así, lo que en principio parece un signo de buena suerte, acaba siendo un verdadero problema.

–Descubre que nada es lo que parece.

–Eso cierto y es deliberado. Caller es un hombre ingenuo, que entra de chófer, poco a poco se va ganando la confianza y a acaba de secretario personal y de confidente. Es una familia elegante, reservada, adinerada. Más que un protagonista, es un transmisor de lo que pasa entre unos y otros porque es un hombre pasivo que no ha buscado la herencia, no es un cazafortunas, la riqueza le viene sola.

–Se encuentra con toda una trama enrevesada de conflictos morales y familiares.

–El drama principal es la crueldad de la venganza de Alfonso contra su mujer por haber cometido adulterio y tener un hijo ilegítimo. Para mí es una falta grave contra el honor y contra otra persona y Alfonso no es capaz de perdonarla. Tiene un problema ético grave porque es incapaz de perdonar este desliz y bajo apariencia de normalidad, castiga a su mujer, que acepta el castigo de una vida de encarcelamiento.

–Dos hermanos enfrentados por la misma mujer.

–El que se acabó casando con ella –Alfonso– y parece el bueno no lo es, porque vive para vengarse. Y el otro hermano es un tarambana alardeando de ser el malo, de hacer daño y de ser el amante perfecto. De su relación fugaz con Matilde en París nació un hijo que Alfonso no quiso reconocer y dieron en adopción. Los hermanos se odian y de ese triángulo nacen todas las demás relaciones de la novela. En realidad es el esquema de un folletín con personajes que, en el fondo son mediocres.

–Toda la novela transcurre en dos planos.

–La burguesía y la gente del pueblo, mucho más primaria y directa, el continuo trasvase del pasado al presente alternándose continuamente, algo que todos vivimos y un uso del lenguaje que cambia, más elevado y literario si lo hablan los protagonistas cultos o más popular y callejero en la gente del pueblo. El lenguaje es artificioso, al igual que la novela. Tiene una terrible venganza en el interior, pero un exterior «suave», como dicen los americanos, que nos han copiado el término.

–La herencia es un regalo envenenado.

–Lo es, porque despierta la envidia de todos los que lo rodean. En el pueblo y en la casa está descolocado. La gente del pueblo no lo reconoce como uno del pueblo y cuando no lo es se le tira con balín. Creen que se ha «trabajado» a Alfonso para heredar lo que pertenecía a otros, pero se equivocan porque él no ha trampeado. Lo que sí reconocen es que no es clase alta, sino uno como ellos. Él no alardea, pero tener esa casa despierta envidias.

–Es una atmósfera asfixiante.

–Sí, porque surgen valores y contravalores del ser humano como la venganza, el sentimiento de culpa de ella, la codicia por el dinero, la pasión amorosa, la transparencia o inocencia de Tomás, la mentira, el engaño, el arrepentimiento, la fidelidad e infidelidad. Para mí la fidelidad es un valor importante a defender en un mundo que no la valora y que yo quería resaltar.

El dinero encadena

Durante la conversación, Pombo quiere resaltar especialmente el triunfo de los valores personales y su presencia en la novela. «Premeditadamente. Su acto de renuncia hace que un personaje mediocre y vulgar como éste adquiera brillo y una cualidad que lo ennoblece, que lo hace grande. Esto es muy importante para mí. Resaltar que el dinero no lo es todo en la vida y que muchas veces encadena. Su gran valor es anteponer la búsqueda de su identidad y de la libertad por encima de él».

Ficha

«La casa del reloj»

Álvaro Pombo

DESTINO

320 págs

19 euros

(e-book, 9,99)