El Vietnam secreto de hispanoamérica

Hablar de la literatura centroamericana es hacerlo de las novelas de Horacio Castellanos Moya, de libros como «El asco», «El arma en el hombre» o «Insensatez». Obras a través de las cuales el escritor salvadoreño describe el ambiente de horror y de violencia que se vive en esa zona (donde los estertores de la guerra civil de El Salvador conviven con la matanza de indígenas, los sicarios con los delincuentes y las bandas parapoliciales y las maras con el narcotráfico) desde sus entrañas más profundas, con un estilo preciso y contundente, capaz de combinar, en una misma novela, el estilo excitado y furioso de Thomas Bernhard con el estilo sobrio, seco, de Hemingway.

Es en ese mismo ambiente de violencia donde Castellanos Moya sitúa la acción de esta novela, solamente que el escenario ahora ya no es un país de Centroamérica, sino Estados Unidos. Allí es donde vive José Zeledón, el protagonista de «Moronga» (término que, literalmente, significa morcilla), un salvadoreño que se ha acostumbrado a la vida americana, más allá de que la congoja de la pasada guerra civil aún persiste y le atormenta como un sueño pesado. Ha participado en combates, ha matado adversarios, ha visto morir amores y amigos, y sabe, es consciente, de que la violencia siempre está allí, al alcance de la mano, dispuesta a despertarse.

Televisión y hamburguesa

Pero él, hombre silencioso y huraño que ha logrado pasar desapercibido durante años en Estados Unidos y se ha asimiliado a la cultura de series de televisión y hamburguesas, solo piensa en una cosa: empezar de nuevo. Ha dejado Texas y acaba de llegar a Wisconsin, donde un antiguo compañero de la guerrilla le conseguirá una habitación amueblada en la ciudad universitaria de Merlow City y se ganará la vida, primero, como conductor de un autobús escolar, y, después, como informante del departamento de seguridad de la universidad. Así, revisando los correos de algunos profesores se encontrará con que la historia de violencia de su país parece no tener fin, pues descubrirá a un profesor que anda tras los pasos de los archivos desclasificados por la CIA sobre Roque Dalton, el poeta y guerrillero salvadoreño a quienes sus compañeros asesinaron tras acusarlo de traidor.

Novela inquietante y, por momentos, bastante perturbadora, que describe un paisaje de aridez y soledad, en «Moronga» el escritor, como en sus anteriores trabajos, está centrada en el corazón de la violencia. Con la distancia que dan los años y al calor de una coyuntura política diferente, ofrece ahora una mirada desde una perspectiva diferente: una mirada que en la lejanía le permite, por un lado, indagar en las consecuencias de un pasado atroz en el corazón de los inmigrantes, y, por otro, realizar una radiografía lo más precisa posible de la sociedad americana: un sitio donde todo el mundo es sospechoso, donde cualquiera se vuelve suspicaz y en el que la violencia, latente, está siempre presente en todas partes, a punto de desmoronarse.