¿Quién conoce tu secreto?

El «dilema Rashomon», que plantea Akira Kurosawa en el clásico del cine japonés «Rashomon, el bosque ensangrentado» (1950), parte del relato de un crimen visto desde distintos puntos de vista contradictorios y sus consecuencias morales. En él se establece la resbaladiza relación entre la verdad y los prejuicios e intereses espurios que alteran la percepción de los hechos. Un dilema adecuado para analizar sin desvelar el intrigante argumento de «Observada». Este original relato de René Knight no deja de ser una variante simplificada de la original problemática que plantea el director nipón sobre los puntos de vista y la verdad de los hechos acaecidos en una trama en la que, circunstancialmente, los protagonistas obtienen del narrador la autoridad moral para erigirse en albaceas de la verdad.

Con esta ambigüedad calculada va fraguándose «Observada». Una intriga de suspense en la que la autora utiliza con destreza los tiempos narrativos para suministrar con cuentagotas aquellos datos que las dos narraciones paralelas precisan para mantener una trama realmente maquiavélica. En efecto, lo que busca René Knight en su debut literario es no dar respiro al lector. Mantener su atención y manipularlo a lo largo del enredo novelesco hasta que un giro pone al lector sobre aviso acerca de la veracidad de los hechos, sin sospechar que otro inesperado puede poner patas arriba la versión hasta ahora mantenida.

El siguiente aspecto que hace de éste un relato original es su calidad moral. Enfrenta a sus personajes, y por tanto al lector de forma vicaria, a las consecuencias éticas de los actos que realizan y al juicio acerbo que, según las apariencias, manifiestan cuantos les rodean. Dos aspectos que la autora mantiene firmemente separados con la intención de colocar al lector ante ese dilema moral, y, al identificarse con los protagonistas, a enfrentarse a las consecuencias de haber juzgado con ligereza las apariencias que la intriga psicológica va desplegando a lo largo de la trama.

Como Kurosawa

Debe reconocerse el ingenio de Knight para hacer de «Observada» una novela ejemplar, como el filme de Kurosawa. Y lo hace simplificando su alcance, sin dejar por ello de plantear, con una prosa elaborada, el dilema moral que acorrala al lector desde el mismo momento que suspende el juicio crítico y se abandona placenteramente a las manipulaciones literarias de la autora del relato.

El libro parte de una venganza literaria, un punto de partida tan bueno como lo fueron la desaparición de una esposa pija en «Perdida» (2013), de Gillian Flynn, y el relativismo moral de los protagonistas de «La mujer de un solo hombre» (2014), de A.S.A. Harrison. Variantes de la lucha de sexos posfeminista, en una novedosa reformulación de las relaciones de pareja como lo es «Observada».