Literatura

Bogotá

Los Premios García Márquez tributan al nobel colombiano y ensalzan los cuentos

Bogotá fue hoy escenario de la primera edición del Premio Hispanoamericano de Cuentos Gabriel García Márquez, un galardón que rindió tributo al nobel colombiano y que ensalzó ese género literario, muchas veces denostado entre los hablantes de español.

El escritor argentino Guillermo Martínez consiguió imponerse a los otros cuatro finalistas y 122 candidatos que aspiraron al premio con su libro "Una felicidad repulsiva"que el jurado consideró merecedor del galardón por su "solidez, sutileza y equilibrio, así como por su dominio vigoroso del género".

También valoraron que el libro tiene "una mirada peculiar en la que el absurdo el horror, lo fantástico y lo extraño que arranca de lo cotidiano son tratados con absoluta maestría".

El acto contó con la presencia del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien durante su intervención hizo un elogio de los cuentos como género literario puesto que consideró que esos relatos "forjaron el imaginario universal"y "alimentaron la curiosidad y fantasías de niños y adultos".

En este sentido, Santos hizo una apología de la lectura y dijo que quiere que "leer sea el cuento de todos los colombianos y que el cuento sea su género favorito"no solo para los niños, sino para los aficionados a la literatura de todas las edades.

"El cuento ha sido una tradición mayor en Hispanoamérica y queremos reavivarla desde Colombia", anunció.

Además, afirmó que "Colombia se enorgullece"de promover este galardón porque también es "un justo homenaje al mayor escritor"de la historia del país "que empezó como cuentista y que desarrollo este género con maestría como haría con la novela y la crónica".

Por ello consideró que no hay "mayor homenaje a Gabo que revivir y dar lustre a este género (el cuento) que nació el mismo día de la literatura".

Durante el acto, en el que estuvieron presentes la ministra de Cultura de Colombia, Mariana Garcés, la canciller María Ángela Holguín y el titular de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, se proyectaron imágenes del nobel colombiano que se alternaron con frases del escritor con las que ensalzaba el género del cuento.

"El cuento es como dar con una flecha en el blanco y la novela es como cazar conejos", rezaba una de ellas.

Gabo estuvo presente en todos los discursos e intervenciones de la jornada, que invocaron su figura y su labor literaria dentro y fuera del género del cuento.

La presidenta del jurado, Cristina Fernández Cubas, recordó la estancia de García Márquez en Barcelona, ciudad en la que convivió junto a otros escritores como Mario Vargas Llosa o José Donoso y como esa etapa tuvo una influencia directa en la redacción de "Doce cuentos peregrinos".

Tras recibir el premio, dotado con 100.000 dólares y apoyado por el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional, Guillermo Martínez se unió a los elogios hacia el Gabo cuentista y dijo que, pese a admirar toda su obra, se sentía muy cercano como autor a esa faceta concreta del nobel colombiano.

Además, el autor de cuentos como "Infierno grande"y novelas como "Acerca de Rodever", "La mujer del maestro"o "Crímenes Impercetptibles", reivindicó en un encuentro con la prensa el papel del cuento que es "una pequeña reproducción de las formas de la literatura".

"Basta pensar que (Jorge Luis) Borges nunca escribió una novela. El cuento tiene una riqueza formal suficiente como para poder contener todos los temas literarios o filosóficos", afirmó Martínez.

Los otros cuatro finalistas al premio fueron: "Las otras", de Carolina Bruck (Argentina); "Anoche dormí en la montaña", de Héctor Manjarréz (México); "Quisiera tener la voz de Leonard Cohen para pedirte que te marcharas", de Óscar Sipán (Español); "Mis Documentos", de Alejandro Zambra (Chile) y el ganador "Una felicidad repulsiva.