Música

El último «aplauso» de Santisteban

El compositor de la popular banda sonora del programa de TVE falleció ayer a los 69 años víctima de un cáncer

Alfonso Santiesteban
Alfonso Santiesteban

El compositor de la popular banda sonora del programa de TVE falleció ayer a los 69 años víctima de un cáncer

Si la música se extinguiese cuando la mente de la que ha nacido se apaga, hoy en España se sentiría un gran silencio. El compositor, pianista y director de orquesta español Alfonso Santisteban falleció ayer, a los 69 años de edad, en el Hospital Parque San Antonio de Málaga víctima de un cáncer de pulmón y dejando tras de sí una vasta obra como artífice de emblemáticas bandas sonoras para cine y la pequeña pantalla, como la de las éxitosas series «La Barraca», «Sonatas» y «Cañas y barro», y programas de televisión de la talla de «Aplauso» y «Bla, bla, bla». Aunque a esta faceta profesional le debe gran parte de su popularidad, Santisteban también trabajó como director de orquesta en reconocidas agrupaciones como la Orquesta Sinfónica de Madrid, la Sinfónica de la radio y televisión italiana, la Filarmónica de Puerto Rico, la Filarmónica de Los Ángeles y la Master Camerata Orchestra de Hollywood.

Le gustaba culpar a los discos de jazz que su padre escuchaba en casa de que el niño que fue se embriagase con aquellos ritmos libres y vitales que le hicieron fascinarse por la música. El gusanillo le picó más fuerte de lo que se imaginaba entonces y, ya en su juventud, allá por los años 60, acabaría abandonando sus estudios de Ingeniería Industrial para ingresar en el Conservatorio Superior de Madrid, donde estudió solfeo y piano y se enamoró de la libertad que escondían los pentagramas. También realizó cursos superiores de armonía, contrapunto, fuga y composición, bajo la dirección del maestro Mauricio Ruiz y destacó como autor en el exótico mundo de los sonido brasileños, donde se prodigó a ritmo de «bossa nova». No es de extrañar que se acabase conviertiendo en uno de los compositores nacionales más reputados, un prestigio que a él le gustaba atribuir, parafraseando a Woody Allen, a una prodigiosa mezcla de suerte y «un poquito de talento», como reconocía en una entrevista en la Academia de las Artes y las Ciencias de Televisión tras ser galardonado con el Premio Talento en 2012.

Junto a Marisa Medina, la malograda presentadora de televisión que falleció el pasado año, compartió trece años de matrimonio y fruto de esa relación tuvieron tres hijas. Tras su separación, el hundimiento personal de Medina –quien reconoció haber sido ludópata y drogadicta– salpicó de polémica a Santisteban, ya que lo acusaba de haber iniciado con él su coqueteo con las drogas. Sin embargo, tal y como reconocía a este periódico el propio compositor tras el fallecimiento de Medina, no guardaba rencor a su ex mujer por aquellas declaraciones y expresó su admiración hacia ella por el «valor con el que aguantó su enfermedad». No imaginaba entonces que la misma enfermedad acabaría por llevárselo a él a la misma edad, tan sólo un año más tarde.