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Obituario

El mundo del toro, sacudido por la trágica pérdida de Nicolás Cubero a los 17 años

Su compromiso con la tauromaquia y su disciplina lo convirtieron en un referente entre los alumnos más jóvenes

Detalle del crespón negro que se han colocado esta tarde los diestros larazon

El mundo del toro ha recibido un golpe inesperado. Nicolás Cubero, novillero madrileño de 17 años y alumno de la Escuela Taurina de El Juli, falleció este domingo de forma repentina en su domicilio. La noticia ha generado una profunda consternación en el entorno taurino, especialmente entre quienes compartían con él el día a día de formación.

Apenas un día antes, Cubero había participado en una jornada del certamen "Maletilla de Plata" en la ganadería Caras Blancas. Fue una tarde marcada por la ilusión de los jóvenes que comienzan, y por el aprendizaje al lado del animal y del campo. Lo que debía ser una experiencia más en su formación se convirtió, inesperadamente, en su última.

Nicolás estaba iniciando su camino en la tauromaquia, todavía sin haber vestido de luces, pero con una actitud reconocida por sus maestros. Ángel Gómez Escorial, profesor de la Escuela de El Juli, lo definió como "uno de los alumnos más dedicados y con más afición". Compaginaba su formación académica con el entrenamiento, y su compromiso era constante.

Su pérdida ha sido especialmente sentida entre las escuelas de tauromaquia de la Comunidad de Madrid. Desde la Escuela José Cubero "Yiyo" también expresaron su pesar y se unieron al duelo de sus compañeros de la Escuela El Juli. El respeto entre escuelas y profesionales ha sido unánime, reflejo del vínculo que se establece entre quienes comparten una misma vocación.

Más allá del impacto emocional, la muerte de Nicolás Cubero deja una huella difícil de medir. Representaba a esa juventud que se forma en el silencio del campo, lejos de los focos, con disciplina y sin atajos. Era uno de tantos que empiezan sin ruido, pero con la mirada puesta en un objetivo claro: aprender y crecer como torero.