Iberia presenta en Barajas el primer avión con su nueva marca, el Juan Carlos I

El primer avión de Iberia con la nueva imagen de la compañía aérea se ha presentado esta mañana en la T4 del aeropuerto de Madrid-Barajas, de la mano del presidente de la aerolínea, Antonio Vázquez, y su consejero delegado, Luis Gallego.

Se trata de un A330 pintado con la nueva marca, la quinta entrega de un pedido de ocho aviones del mismo modelo, que lleva el nombre de Juan Carlos I. A este avión, le seguirán otros tres pendientes, mientras la compañía analiza el destino de las ocho opciones adicionales de este mismo modelo.

La nueva imagen se enmarca en el diseño de la nueva marca corporativa de Iberia, que se presentó en sociedad el pasado 15 de octubre, y a la que le seguirá también la renovación de la imagen de los aviones de Iberia Express y su franquiciada Air Nostrum, que financiarán cada compañía.

Iberia ha renovado su marca corporativa como grupo con un nuevo cambio de imagen, 36 años después, en el que mantiene los colores rojo y amarillo de la bandera española y luce la corona en el fuselaje junto a la matrícula de cada avión.

Proceso gradual

Los aviones pasarán gradualmente por los hangares de pintura, en los que se les incorporará el nuevo logotipo, que también será visible en los aeropuertos donde opera como en los puntos de atención al cliente. Para pintar las aeronaves con la nueva imagen y "no incurrir en costes adicionales"se seguirá la cadencia habitual en toda flota --de entre 5 y 10 años--.

La nueva imagen se luce también en la señalítica de la aerolínea en la terminal T4, en los uniformes de los empleados y en el resto de los elementos propios de sus servicios y en los edificios corporativos.

Para el diseño de su nueva imagen, Iberia ha recurrido a la consultora Interbrand, que ya ha trabajado para marcas como Repsol o Movistar, en un proyecto que se inició hace tres años y para el que se han realizado más de 8.600 entrevistas entre empleados y clientes.

En la nueva marca corporativa el amarillo, granate y naranja han evolucionado al amarillo y rojo de la bandera española, donde el rojo cobra protagonismo como símbolo de la vitalidad, expresividad, arte y carácter españoles. Además, se ha diseñado un nuevo símbolo que evoca las iniciales de la compañía y sugiere agilidad, dinamismo y confort.