Derbi

El deporte que pudo apartar a Courtois de la portería

El portero belga no empezó como guardameta y toda su familia tiene otra afición deportiva

Courtois es clave en el derbi Real Madrid-Atlético
Courtois es clave en el derbi Real Madrid-AtléticoAFP7 vía Europa PressAFP7 vía Europa Press

Es probable que muchos aficionados del Real Madrid no sepan quién es el segundo portero del equipo blanco. Porque Courtois ha jugado todos los minutos posibles esta temporada y no está Zidane como para andar haciendo rotaciones en la portería. Casi ya no hace en el equipo, así que no va a tocar una posición sensible y que tiene más que bien cubierta con el alto guardameta belga. Así que Lunin, que fue junto a Odegaard uno de las llegadas del pasado verano tras estar cedido, ve todos los partidos desde la grada, con los suplentes, con muy pocas opciones de participar. Quizá en la Copa del Rey, pero el Madrid no entra en la primera ronda, por lo que hasta enero es probable que no goce ni un minuto.

Courtois ha zanjado el debate acerca del portero titular al que se había aficionado durante mucho tiempo la hinchada madridista. Todo empezó con Mourinho, Casillas y Diego López y desde entonces siempre ha habido dudas sobre quién tenía que ocupar la portería. Ni siquiera la presencia de Keylor Navas acalló los rumores. El de Costa Rica era espectacular, pero irregular y parecía siempre a punto de marcharse. La llegada de Courtois forzó su adiós. Sin embargo, no le fue fácil a Thibaut hacerse con la medida de la portería del Real Madrid. Empezó con dudas (en realidad él no. Él siempre ha mostrado una seguridad aplastante. Las dudas eran de los que leían la estadísticas de goles recibidos) hasta que la mejor versión defensiva del Madrid tras la pandemia certificó que el club y Zidane habían encontrado el guardameta que buscaban: alto y seguro por arriba, con buena colocación y más ágil de lo que se adivina por su estatura. Cuando era niño jugaba de lateral y remataba muchos balones en el área rival. Después, en vez de hacer voleibol, como su padre, su madre o su hermana, se puso los guantes.

Ganó el Zamora el curso pasado. Este año ha recibido más goles, pero no le ha ayudado nada una defensa que hasta hace dos partidos temblaba. Todo parece estar en orden de nuevo.