España: dos vías para llegar a semifinales

Los Hispanos lucharán por las medallas en el Europeo de balonmano si vencen a Rusia (20:15, Teledeporte) o si Dinamarca supera a Alemania

El jugador español Raul Entrerríos (dcha) en acción ante el húngaro Timuzsin Schuch
El jugador español Raul Entrerríos (dcha) en acción ante el húngaro Timuzsin Schuch

Los Hispanos lucharán por las medallas en el Europeo de balonmano si vencen a Rusia (20:15, Teledeporte) o si Dinamarca supera a Alemania

Todos con la calculadora en la mano. «Si Dinamarca pierde por tres, cuatro o cinco goles ante Alemania, España está fuera aunque gane a Rusia». «Puede haber “biscotto”, porque con ese resultado pasarían tanto Alemania como Dinamarca». Eran las cábalas antes de la penúltima jornada de la segunda fase, la disputada ayer. Pero, de repente... Gol de Mattias Zachrisson, para culminar un parcial de 0-3 y que Suecia lograra el empate a 28 contra Dinamarca. Una igualada que cambia todo. No había tiempo para la reacción, y a España se le abre un nuevo panorama en el Europeo de balonmano con ese resultado. Sigue pudiendo clasificarse para las semifinales, claro, pero además ya no depende del favor de nadie. Es más, tiene dos vías para hacerlo: con vencer a Rusia (hoy a las 20:15, Teledeporte) se ganará el derecho de poder luchar por las medallas. Pero si antes (18:30) Dinamarca puede con Alemania se logrará lo mismo pase lo que pase ante los rusos, que saldrán a muerte porque se juegan la clasificación para el Preolímpico.

El empate entre Dinamarca y Suecia acaba con la posibilidad de que un equipo con ocho puntos se quedara fuera de las semifinales, algo que nunca había pasado desde que el Campeonato de Europa tiene el formato actual. España sólo ha perdido un encuentro, el de Dinamarca (empató también con Eslovenia, pero ese punto no vale porque los centroeuropeos fueron eliminados), aunque tampoco ha encontrado regularidad, como pudo verse en el último encuentro ante Hungría, salvado con mucho sufrimiento (31-29). «Hemos sido capaces de jugar los momentos definitivos igual que jugamos cualquier minuto, y eso es un gran valor de este equipo: esa seguridad para jugar los momentos difíciles como los que hemos vivido ante Hungría», buscó el seleccionador, Manolo Cadenas, el lado positivo. Pero también hubo uno negativo. «Así como otras veces nuestros porteros han sido decisivos con las paradas, hoy no han tenido un gran día», opina el entrenador. Gonzalo Pérez de Vargas sólo paró siete tiros de 30 y Sterbik, cero de seis. Cuando los guardametas no funcionan suele ser porque las defensas tampoco colaboran, y ahí la baja de Gedeón Guardiola es importante para los Hispanos. Por otro lado, Raúl Entrerríos es de los que mejor rendimiento está dando, junto con la efectividad de Valero Rivera o las apariciones de Julen Aginagalde, cuando consiguen conectar con él.

Pero esta Selección no es de nombres propios. Es de colectivo y por ahí debe empezar la mejoría para vencer a Rusia. Precisamente en el partido que perdió fue en el que mostró su mejor cara España: gran primera parte ante Dinamarca, con juego dinámico con los extremos y el pivote, defensa, paradas y contras; y también la peor: colapso en ataque, 12 minutos sin marcar, una ruina. En el seno del equipo siempre dicen a estas alturas de campeonato que lo sucedido hasta ahora no cuenta, que se empieza de cero, y España está a un paso de volver a su hábitat, que es luchar por el podio, como ha hecho en las tres últimas grandes citas. En 2013 se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia. En el Europeo del año siguiente fue tercera y en el Mundial del año pasado en Qatar perdió el partido por el bronce con Polonia. Precisamente ése podría ser el rival si los Hispanos pasan como segundos de grupo (sólo pueden ser primeros si Alemania gana a Dinamarca), pues la selección anfitriona venció su cara a cara con Francia en el otro grupo y sería líder en caso de empate. Pero para clasificarse tiene que vencer a Croacia. Por su parte, los galos, los grandes favoritos, están obligados a superar a Noruega. Todo eso son conjeturas, malas compañeras, como demuestra el Suecia-Dinamarca. Hay que jugar y ganar contra Rusia. Ya tranquilos, sin calculadora, sin mirar de reojo el Alemania-Dinamarca.