Así es Rapinoe, capitana de la selección de Estados Unidos y activista anti Trump

Pocas jugadoras pueden presumir de ser tan influyentes como Megan Rapinoe. «Tiene una enorme personalidad, dentro y fuera de la cancha», declaró la seleccionadora de Estados Unidos, Jills Ellis, cuando le preguntaron por la estrella del combinado nacional, que estos días no pasa desapercibida y no precisamente por su tono de pelo lila.

La capitana de Estados Unidos y jugadora del Seattle Reign de la NWSL (liga profesional estadounidese), no sólo destaca por su calidad y su faceta goleadora. Ha marcado los cuatro últimos tantos que han llevado a su selección a su octava semifinal mundialista. La californiana, además de eso, puede presumir de ser la futbolista más reivindicativa del planeta fútbol.«No puedes ganar un campeonato sin gays en tu equipo nadie lo ha hecho nunca. ¡Es ciencia!», declaró Rapinoe después de la victoria de EEUU frente a Francia en octavos de final del Mundial. «Me motiva la gente que lucha por las mismas cosas que yo. Me aporta más energía que demostrar que alguien está equivocado», añadió la defensora de numerosas organizaciones LGBT. La atacante, que hizo pública su orientación sexual en 2012, no duda en alzar la voz siempre que tiene oportunidad.

Criada en Redding junto a sus cuatro hermanos, Rapinoe pasó la mayor parte de su juventud jugando con equipos dirigidos por su padre. Hoy, aquella niña que se decantó por un balón de fútbol en lugar de uno de baloncesto, jugó al «basket» durante la secundaria, es una de las grandes estrellas y referentes de su país. «Cuando han llegado jugadoras jóvenes, siempre les he dicho que preguntaran a Megan por los grandes momentos, porque tiene esa actitud de nunca darse por vencida. Sencillamente, le encantan esos momentos y vive para ellos», declaró Jills Ellis.

La máxima goleadora de esta Copa del Mundo junto a su compañera Alex Morgan y la atacante inglesa Ellen White, con quien se verá las caras el próximo martes en semifinales, como dice su seleccionadora, no se rinde y por eso no oculta su rechazo al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. «No pisaría la jodida casa blanca», declaró la número «15» en una entrevista durante su concentración en tierras galas. Rapinoe, que el próximo viernes cumplirá 34 años, no entona el «Star-Spangled Banner» ni se lleva la mano al corazón cuando suena como señal de protesta por el racismo y las injusticias que se viven en su nación. Cree que la Administración Trump, «no lucha por lo mismo» que sus compañeras.

«Aún no hemos invitado a Megan ni al equipo, pero ahora estoy invitando al equipo, gane o pierda. Megan nunca debe de faltarle al respeto a nuestro país, a la Casa Blanca o nuestra bandera, especialmente porque se ha hecho mucho por ella y el equipo. Siéntete orgullosa de la bandera que llevas puesta», le reprochó Donald Trump en su cuenta de Twitter. En el partido ante Francia, Rapinoe no portó el brazalete de capitana. Hasta octavos de final, la verdugo de la selección española, lo llevaba pegado a su brazo, pero ante las francesas fue Alex Morgan la encargada de capitanear a las suyas. Quien sabe si las palabras del presidente fueron las que motivaron la acción de la atacante.

Lo que no cabe duda es que este Mundial, aparte de ser el primero en el que VAR ha entrado en escena, no sólo se recordará por las grandes actuaciones de Megan Rapinoe sobre el verde, sino también por su protagonismo fuera de los terrenos juego.