Los carburantes apenas bajan pese al desplome del crudo

En mes y medio, el petróleo ha caído un 31%, por el 3% de la gasolina y el 0,24% del gasóleo

En mes y medio, el petróleo ha caído un 31%, por el 3% de la gasolina y el 0,24% del gasóleo.

Sube como un cohete y cae como una pluma. De esta forma tan gráfica resumió la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) el comportamiento de los precios de los carburantes en un informe sobre la materia fechado en 2012. Seis años después, la comparativa sigue siendo plenamente válida. Si en el último mes y medio el precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, se ha desplomado un 31,1%, el de los combustibles apenas ha descendido. La gasolina ha bajado un modesto 3% y el gasóleo un 0,24%.

El crudo ha cerrado la semana en los 59,22 dólares el barril, su nivel más bajo desde octubre del año pasado, frente a los 86,22 dólares que marcó el pasado 3 de octubre, cuando tocó máximos del ejercicio. Como explica Aitor Méndez, de IG Markets, el mercado del crudo «es presa del pánico vendedor y la salida en estampida de la materia prima se acelera» por el temor a que la desaceleración que muchos auguran de la economía mundial ralentice la demanda de crudo y provoque una sobreoferta que hunda todavía más su precio. Máxime, cuando los niveles de almacenamiento y bombeo de Rusia, Estados Unidos y Arabia Saudí están en niveles próximos a máximos históricos y Libia está aumentado su nivel de extracciones. En la mente de muchos inversores está lo que ocurrió en 2014, cuando en circunstancias parecidas el barril tocó los 25 dólares. Para frenar entonces el desplome de los precios, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aprobó, de acuerdo con otros grandes productores como Rusia, un importante recorte de producción. El cártel se plantea ahora repetir la maniobra y analizará en la reunión que mantendrá el próximo día 9 de diciembre en Viena la posibilidad de recortar la producción en 1,4 millones de barriles diarios. La situación, sin embargo, presenta matices que la hacen bastante diferente a la que había entonces. Rusia no está por la labor de sumarse a los recortes y Estados Unidos ha inyectado indirectamente el mercado con más crudo. Su decisión de permitir que ocho países –China, India, Taiwán, Turquía, Japón, Corea del Sur, Grecia e Italia– puedan importar libremente petróleo de Irán para evitar un «shock» severo en el mercado ha mermado el efecto de las sanciones impuestas por Donald Trump al país asiático.

Cierto es que, como calcula la Asociación de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), la mitad de lo que se paga cuando se repostar en una gasolinera son impuestos. Pero también lo es que la entrada en barrena del petróleo, que representa el 36% del coste de los carburantes, no se ha trasladado apenas al precio final de los carburantes. El coste medio del litro de gasolina con impuestos ha sido esta semana de 1,295 euros, apenas un 3% inferior al que marcó en la primera semana de octubre, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea (UE). Y eso a pesar de acumular cinco semanas de descensos consecutivos. Ínfima, casi inapreciable, ha sido la caída del precio del gasóleo, carburante mayoritario en España a pesar del crecimiento de las ventas de vehículos de gasolina. De los 1,250 euros que costaba hace mes y medio ha pasado a costar 1,247 esta semana. En el caso de este combustible, acumula tres semanas de retrocesos.

A pesar de estos descensos, tanto la gasolina como el gasóleo acumulan encarecimientos en lo que va de año del 4,2% y el 8,8%, respectivamente. Y eso que, en el arranque del ejercicio, los precios de su materia prima no eran mucho más elevados que los de ahora. El 3 de enero, el Brent cotizaba en los 67,75 dólares el barril.