Banca
Los minicréditos rozan una tasa anual del 5.000% y siguen siendo hasta 49 veces más caros que una tarjeta
El TAE medio de estos productos se situó en el 4.963% para un préstamo estándar
El coste de los minicréditos vuelve a tensionarse en España y alcanza niveles no vistos en los últimos años. La tasa anual equivalente (TAE) media de estos productos se situó en el 4.963% para un préstamo estándar —300 euros a devolver en 30 días— tras un fuerte repunte, frente al 3.417,4% registrado hace un año, según el VII Barómetro elaborado por la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin).
Esta subida es la mayor desde que la organización inició la serie en 2021 y se produce en un contexto de endurecimiento de las condiciones de acceso a este tipo de financiación rápida.
En concreto, el importe mínimo ofertado asciende ya a 102 euros de media, frente a los 92 euros del año anterior, mientras que el máximo supera por primera vez los 1.000 euros y se sitúa en los 1.017. En paralelo, los plazos se han reducido de forma significativa: el periodo mínimo de devolución cae a 12,3 días, desde los 17,2 de 2025, y el máximo baja a 40,9 días.
Este cambio en la estructura del mercado incrementa la presión sobre los usuarios, que disponen de menos tiempo para devolver el dinero y asumen un coste mucho más elevado. Según Asufin, una operación tipo de 300 euros a 30 días implica pagar 111,42 euros en intereses, muy por encima de alternativas más tradicionales. La misma cantidad, dispuesta a través de una tarjeta de crédito, costaría 18,12 euros, y 4,62 euros si se financia mediante pago aplazado.
"Esto significa que el minicrédito resulta casi 49 veces más caro que disponer de esa misma cantidad con tarjeta y hasta 249 veces más caro que financiar una compra equivalente con tarjeta", aseguran.
El análisis por tramos revela comportamientos dispares. Mientras que el segmento de 300 euros a 60 días ha experimentado una notable reducción del coste —con una TAE que cae del 879,9% al 370,3%—, esta mejora coincide con una fuerte contracción de la oferta, limitada a solo dos operadores. En el extremo opuesto, los préstamos de menor cuantía y plazo más corto siguen siendo los más gravosos: un crédito de 50 euros a siete días presenta una TAE cercana al 20.000%, pese a haber reducido su coste respecto al año anterior.
A estos intereses se suma el riesgo de impago, que puede disparar la deuda inicial. Las penalizaciones por demora incluyen recargos diarios que en algunos casos superan el 1% y comisiones fijas que pueden alcanzar los 200 euros, lo que agrava la situación de los usuarios con dificultades para devolver el préstamo en plazo.
Ley de crédito al consumo
En este contexto, el sector permanece pendiente de la futura Ley de contratos de crédito al consumo, actualmente en tramitación parlamentaria. El anteproyecto plantea limitar el tipo de interés mensual al 4% y establecer comisiones máximas del 5%, con un tope de 30 euros, además de vincular el coste total a los créditos tradicionales a 12 meses.
Según Asufin, la aprobación de esta normativa podría transformar de forma significativa el mercado, reduciendo los precios más extremos y las prácticas más agresivas. Sin embargo, también advierte de un posible efecto colateral: una menor oferta para los perfiles con más dificultades de acceso a la financiación convencional.