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Repsol gana 1.899 millones en 2025, un 8% más, y vuelve a disparar su dividendo
La energética mejora sus resultados a pesar de la caída del Brent y del apagón del 28 de abril, y eleva la retribución al accionista para 2026 un 7,8%, hasta 1,051 euros brutos por acción
Repsol logró un beneficio neto de 1.899 millones de euros, una cifra que mejora en un 8,1% el resultado de 2024 (1.756 millones), en un "contexto retador" debido a la incertidumbre geopolítica y económica, la volatilidad en los mercados energéticos -que provocó una caída del 14,5% en el precio del barril de Brent, hasta 69 dólares de media- y el impacto del apagón general ocurrido en España el pasado 28 de abril, según ha informado la multinacional española este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El mercado ha recibido los resultados impulsando la cotización de la firma más de un 2%.
En este entorno, el modelo integrado de Repsol ha vuelto a mostrar su resiliencia y todos los segmentos de negocio han tenido un sólido desempeño, lo que ha permitido a la compañía avanzar en sus prioridades estratégicas: reforzar su cartera de activos, mantener la disciplina financiera y consolidar la retribución al accionista, una de las más atractivas del mercado español. En concreto, la energética volverá a disparar su dividendo un 7,8% en 2026, hasta 1,051 euros brutos por acción -incluidos los 0,5 euros abonados en enero de 2026- destinando cerca de 1.900 millones a la retribución al accionista, frente a los 1.800 millones de 2025 (0,975 euros por acción, un 8,3% más).
Entre 2024 y 2025, Repsol ha distribuido cerca de 3.800 millones de euros, en el rango alto del compromiso adquirido para el periodo 2024-2027. "La retribución al accionista es una de las prioridades de Repsol", ha destacado la compañía. Adicionalmente, el Consejo de Administración aprobó ayer un primer programa de recompra de acciones de hasta 350 millones de euros, con el objetivo de reducir capital social.
“2025 ha sido otro año de sólido desempeño para Repsol, con avances significativos en todas nuestras prioridades. En este sentido y considerando los cambios macroeconómicos, regulatorios y geopolíticos, es momento de actualizar nuestras métricas operativas y financieras, aunque nuestros principios estratégicos no cambian”, ha señalado del consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz. El próximo 10 de marzo Repsol presentará la actualización de su estrategia hasta 2028 basada en los mismo pilares: una retribución atractiva para los accionistas, solidez financiera e inversión disciplinada.
A tenor del documento remitido al mercado, el resultado neto ajustado del grupo, que mide específicamente la marcha de los negocios, Repsol alcanzó los 2.568 millones de euros en el conjunto del año, un 15,1% inferior a los 3.327 millones de euros de 2024. El resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado de la petrolera, que publica estos resultados con nuevo modelo de reporting por segmentos de negocio, se situó en los 5.312 millones de euros en 2025, con un descenso del 12,2%.
Al cierre de 2025, la liquidez de Repsol ascendió a 10.271 millones de euros (incluyendo líneas de crédito comprometidas no dispuestas), lo que representa 5,37 veces los vencimientos de deuda bruta a corto plazo, en comparación con la cifra de 3,47 veces del tercer trimestre de 2025. En septiembre, Repsol E&P accedió a los mercados de capitales de Estados Unidos con la emisión de una oferta de bonos de 2.500 millones dólares, la mayor en dólares estadounidenses en la historia de la compañía.
La deuda neta del grupo, bajo el modelo previo de reporting, al final del cuarto trimestre se situó en 5.877 millones de euros -4.487 millones de euros con el nuevo modelo-, 1.013 millones de euros inferior a la del final del tercer trimestre de 2025. El resultado de la compañía también recoge el impacto de la desaparición en 2025 del impuestazo extraordinario a las energéticas, que llevó que la reactivación de inversiones que en 2024 permanecieron paralizadas.
Exploración y producción con foco en Estados Unidos
A lo largo del año, Repsol ha seguido trabajando en mejorar la cartera de activos del área de Exploración y Producción (Upstream), focalizándose en aquellos con mayor potencial de creación de valor. Este esfuerzo ha sido clave para que el resultado neto ajustado del negocio se situara en 957 millones de euros en 2025, un 6,9% inferior, en un contexto retador de volatilidad de los precios energéticos y la depreciación del dólar frente al euro.
Durante el ejercicio, el grupo mejoró la calidad de su portfolio con la salida de Colombia e Indonesia y el refuerzo de su posición en Estados Unidos, donde inició la producción en Leon-Castile y prepara el arranque, en marzo de 2026, de la primera fase de Pikka (Alaska), con una previsión de 80.000 barriles brutos diarios en el segundo semestre. Además, se adjudicó 45 bloques exploratorios en Alaska y 12 en el Golfo.
En el Mar del Norte británico, integró sus activos con NEO Energy y dio entrada posteriormente a TotalEnergies UK, creando el mayor productor de petróleo y gas de la zona, con una producción bruta estimada de 250.000 barriles equivalentes diarios en 2026. Ya en 2026, obtuvo dos nuevos bloques en Libia, reforzando su presencia a largo plazo.
Fruto de la mejora de su cartera, la producción media diaria ascendió a 548.000 barriles equivalentes de petróleo al día, en línea con lo previsto en el plan estratégico. Para 2026, la compañía prevé alcanzar entre 560.000 y 570.000 barriles al día (en un escenario con un Brent entre 60-65 dólares por barril), sin tener en cuenta el posible incremento de la producción en Venezuela.
En este sentido, la energética ha recordado que la semana pasada, la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos levantó las sanciones que pesaban sobre el petróleo de Venezuela, autorizando así a Repsol y a otros gigantes del sector a explotar las reservas de petróleo del país caribeño. Este movimiento de calado da estabilidad para que las grandes energéticas acometan inversiones millonarias en el país.
En una reunión previa -9 de enero- con Trump en la Casa Blanca, en la que el presidente de Estados Unidos pidió a las principales energéticas mundiales que inviertan 100.000 millones de dólares en la industria petrolera del país, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ya mostró su predisposición para "invertir más en Venezuela y triplicar la producción" en el país. "Estamos produciendo 45.000 barriles diarios brutos, y estamos listos para triplicar esta cifra en los próximos dos o tres años, invirtiendo fuertemente en el país", dijo Imaz a Trump.
Transformación industrial con impulso a los combustibles renovables
En el negocio Industrial, el resultado neto ajustado cayó un 33,4%, hasta 963 millones, lastrado por la volatilidad de materias primas, la debilidad química y el apagón del 28 de abril en España. No obstante, el refino repuntó en la segunda mitad del año, con un beneficio de 423 millones en el cuarto trimestre (+66%).
La compañía avanza en combustibles renovables con una segunda planta en Puertollano (200.000 toneladas anuales desde 2026), que se sumará a Cartagena, y logró producir por primera vez gasolina 100% renovable a escala industrial, ya disponible en 30 estaciones. Destaca la inversión de más de 800 millones en la Ecoplanta de Tarragona, prevista para 2029, con capacidad para 240.000 toneladas de metanol renovable y apoyo del Innovation Fund europeo. También aprobó dos electrolizadores de 100 MW en Cartagena y Bilbao para sustituir hidrógeno convencional.
Liderazgo en multenergía
El negocio Cliente consolidó su expansión en España y Portugal, con un resultado neto ajustado de 754 millones (+17,1%) y un Ebitda de 1.423 millones (+20%), alcanzando dos años antes el objetivo fijado para 2027 y demostrando el dinamismo del negocio de estaciones de servicio y la contribución creciente de una amplia oferta energética.
Repsol elevó a 1.558 las estaciones con Diésel Nexa 100% renovable, con ventas superiores a 248 millones de litros, y suma 3.650 puntos de recarga eléctrica en España y Portugal. Superó los 3 millones de clientes de electricidad y gas en estos territorios -más de 500.000 nuevos en el año- y se consolidó como el cuarto operador del mercado eléctrico en España. Asimismo, alcanzó 10,8 millones de clientes digitales (+16%), impulsados por Waylet. En lubricantes, lanzó una nueva identidad con el objetivo de duplicar el negocio a 2030
Expansión en renovables
En el negocio de Generación Baja en Carbono, el resultado neto ajustado fue de 53 millones, 77 millones más que en 2024, gracias a la mayor producción eólica y solar y a los ciclos combinados. En 2025 puso en operación 2.200 MW e nueva capacidad de generación renovable en España, Estados Unidos y Chile, elevando la capacidad total a 5.900 MW.
Desde 2018 ha rotado más de 3.000 MW renovables, incorporando socios para cristalizar valor: en España, Schroders Greencoat entró en una cartera de 400 MW; en EE UU, Stonepeak en dos portafolios solares de 777 MW y 629 MW. Además, prepara en Aragón una hibridación de 1.600 MW -805 MW eólicos junto al ciclo combinado de Escatrón (818 MW)- para abastecer un futuro centro de datos.