Crisis en Interior

El DAO recurrió a mandos de Cooperación Internacional para ofrecer una embajada a la denunciante

La mujer que acusa al DAO de violación recibió ofertas para marcharse al extranjero a cambio de su silencio

El número dos de la Policía Nacional,José Ángel González, a su llegada este miércoles a su domicilio
El número dos de la Policía Nacional,José Ángel González, a su llegada este miércoles a su domicilioAgencia EFE

El director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional dimitido, José Ángel González, utilizó a su asesor de confianza, el comisario Óscar San Juan, para ofrecer una emabajada a la mujer que le ha denunciado por una supuesta violación. El objetivo era comprar su silencio. Pero San Juan no actuó solo. Fuentes conocedoras de toda solvencia apuntan a responsables de la División de Cooperación Internacional (DCI) como intermediarios para ofrecerle «un destino en el extranjero» a cambio de no denunciar a González, conocido como «Jota» en el Cuerpo. Estos destinos son muy codiciados debido a la alta remuneración que conllevan, y ese departamento es el responsable de enviar a los agentes al extranjero. Es decir, que al menos sección conocían lo ocurrido.

Este miércoles, el director de la Policía, Francisco Pardo, congregó a todos los altos mandos en Canillas, la sede central del Cuerpo en Madrid. Los miembros de la Junta de Gobierno han llegado alrededor de las 11 de la mañana, de paisano, para abordar la crisis desatada el pasado martes. Según ha podido saber LA RAZÓN, todos los asistentes han podido hablar sobre la situación que vive la Policía tras la noticia. La reunión, además, sirvió para dos cosas. Por un lado, ratificar a la subdirectora de Recursos Humanos, Gema Barroso, como nueva DAO interina. Barroso fue la última jefa de la denunciante y quien le dio la baja psicológica en julio del año pasado.

El segundo punto fue avisar a quienes no se convertirán en el máximo jefe operativo de la Policía en los próximos días. La propia Barroso sabe que su situación es coyuntural, y que no será nombrada. Pero el otro alto mando a la que el director de la Policía le comunicó que no será nombrada es Alicia Malo, precisamente la jefa de la División de Cooperación Internacional.

Lo sabían más mandos

La crisis desatada desde el pasado martes es «la peor» que se recuerda en años, reconocen todos los mandos. La onda expansiva está todavía por calcular, ya que habría más responsables de la máxima confianza del director general de la Policía que estuvieron al tanto de lo ocurrido.

La versión oficial del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, es que tuvo conocimiento de la denuncia el martes al difundirse el auto de procesamiento. Inmediatamente, a través del director general y la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, pidió conocer los hechos denunciados. Al leer la denuncia «exigió» el cese del DAO, hombre de su plena confianza desde que llegase al puesto en 2018.

González está citado para declarar como investigado el próximo 17 de marzo. El abogado de la denunciante, Jorge Piedrafita, ha pedido que también se llame a su exasesor, el comisario San Juan. Según la denuncia, este mando estaba comiendo con «Jota» el día en que se produjo la supuesta agresión, el 23 de abril de 2025. En el mes de julio, el «hombre de confianza» del ex DAO la llamó en cinco ocasiones y le envió un mensaje en el que le decía que eligiese «a qué destino» quería ir. La víctima «le manifestó expresamente» que la supuesta violación no iba a arreglarse así. San Juan no fue la única persona que intermedió en esa propuesta, aseguran distintas fuentes policiales.

Relación con «Jota»

En el momento de la presunta violación, la agente estaba destinada en la comisaría de Coslada, en Madrid. Desde allí, el entonces DAO le exigió coger un coche oficial para ir hasta el local donde estaba comiendo. Meses después, en julio, fue destinada a la subdirección de Recursos Humanos. Este departamento está en el mismo edificio donde «Jota» tiene su despacho.

El día 24 de ese mes, la denunciante recibió una llamada de González «cuando estaba incorporándose a su nuevo puesto de trabajo», reza la denuncia. No respondió, y comunicó a la subdirectora del área, Gema Barroso, «que no se encontraba en condiciones de trabajar por salud mental». Ese día entregó su arma reglamentaria y se dio de baja laboral. Se da la circunstancia que la jefa de Recursos Humanos fue designada ayer por el director de la Policía como DAO interina. El nuevo máximo responsable del Cuerpo se decidirá «en los próximos días»

Como la propia denunciante reconoce en su denuncia, en el pasado «mantuvo una relación» con el ya dimitido máximo responsable operativo de la Policía. Fuentes conocedoras de primera mano señalan que los dos se conocieron en Valladolid, cuando «Jota» era jefe de la VII Unidad de Intervención Policial (UIP), que tiene allí su sede. Esa primera etapa de la historia se terminó cuando la denunciante empezó una relación sentimental con Víctor Duque, quien entonces era líder de un sindicato policial hasta finales de 2024.

La relación fue tortuosa. Ella le denunció en varias ocasiones por violencia de género, todas archivadas. También le denunció por acoso en dos ocasiones. La primera, cuando el número móvil de la denunciante apareció en webs de prostitución. La Unidad de Investigación Tecnológica encontró indicios en el ordenador del sindicalista, que fue detenido por estos hechos en 2017.

El juez le prohibió llamarla y ponerse en contacto con ella, algo que incumplió en dos ocasiones. En 2019, un juzgado de violencia de la mujer sobreseyó el asunto al no poder determinar quién proporcionó sus datos a la citada página web. Pero no acabó ahí la cosa. Este líder sindical, junto a otra persona de su máxima confianza, están procesados por apropiarse de fondos del sindicato que representaban. La ahora denunciante del DAO también aparece en la investigación por quedarse con bienes de la organización.

Esta investigación la lleva el Juzgado de Instrucción número 32 de Plaza de Castilla, en Madrid. Cuando ella fue a declarar, acusó a Duque y al otro imputado de cargar gastos a las tarjetas del sindicato. Ellos la acusan de ser partícipe de aquella apropiación indebida. La Fiscalía no termina de ver su implicación. En octubre de 2023, el juez procesó a Duque y a su compañero. La causa está pendiente de la apertura de juicio oral, a falta de presentarse los últimos escritos de calificación de las partes. El futuro de la denunciante es incierto en ese proceso.

Tras terminar la relación con Duque, la mujer retomó la anterior que tenía con «Jota». Esa segunda parte de su idilio es al que hace referencia en su denuncia, conocida este pasado martes. En ella relata que «estuvo caracterizada» por una «asimetría de poder institucional manifiesta dado que el querellado ostentaba la máxima responsabilidad operativa dentro del Cuerpo Nacional de Policía en su condición de Director Adjunto Operativo». Este medio trató de ratificar el relato con su abogado, pero no hubo respuesta. Por su parte, «Jota» niega los hechos y ha expresado a sus amigos más cercanos estar «hundido, sobre todo por su familia».