
Agricultura
Tractorada en Madrid: no es solo por Mercosur
Las protestas del campo estallan tras años de aumento de burocracia, recortes de ayudas y exigencias verdes, con el acuerdo UE‑Mercosur como la gota que ha colmado el vaso

"Si quieres arrancar unos almendros en pendiente, y lo haces sin la autorización administrativa correspondiente, te aplican una sanción en el apartado de condicionalidad de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC); si pretendes quemar restos vegetales procedentes de la poda, debes pedir permiso a la Consejería de Medio Ambiente correspondiente; si deseas entrar a pastar con tus animales en zonas que cuentan con algún tipo de protección, también debes contar con la autorización de Medio Ambiente; si quieres labrar un campo abandonado, tienen que darte autorización; si pretendes unir dos parcelas hay que pedir un permiso de roturación, y así sucesivamente". Con estos ejemplos ilustraba un agricultor-ganadero el suplicio burocrático y la carga administrativa a la que deben hacer frente un día sí y otro también. Y son tan solo algunas de las exigencias.
Es verdad que el tema estrella de la manifestación-tractorada que tuvo lugar ayer en Madrid fue el acuerdo entre la UE y Mercosur y la pérdida de soberanía alimentaria en el club comunitario, pero esa ha sido la gota que ha colmado el vaso o la guinda del pastel. Antes hay muchos otros factores que han provocado un gran malestar durante los últimos años: aumento de la carga burocrática; incumplimiento de las promesas de simplificación de las normas de la PAC; más exigencias verdes en la actividad agraria; recorte del dinero destinado a financiar la PAC; cambios constantes en esta política: inspecciones generalizadas de todo tipo, clase y condición; acuerdos comerciales que se multiplican y con la factura siempre a cargo del sector agrario. Y todo esto nace en Bruselas, se aumenta por parte del Gobierno central y lo acaban de rematar, en lo que respecta a su aplicación, las comunidades autónomas, en el caso de España. De ahí que no deba extrañar la última oleada de movilizaciones que se desarrolla estos días y que es continuación de las que tuvieron lugar hace dos años por estas mismas fechas y de las registradas en 2020 (que terminó por la llegada de la pandemia). Han sido las tres oleadas de protestas más importantes en lo que va de este siglo. Y todas ellas han coincidido con el mandato de Luis Planas como ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación. Algo habrá tenido que ver su no gestión, digo yo. Y no, no es solo lo de Mercosur.
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