Yihadismo

Intervenidos 130.000 euros en efectivo a la supuesta trama del líder islámico en España

La investigación da por acreditada la conexión con Al Qaeda de la ONG que se habría utilizado para financiar el terrorismo con donaciones destinadas a huérfanos de Siria

Ayman Adlbi, en una entrevista en TVE
Ayman Adlbi, en una entrevista en TVELa Razón

La Policía se ha incautado de casi 130.000 euros en efectivo durante los cuatro registros practicados el pasado miércoles en la operación dirigida por la Audiencia Nacional en la que los agentes detuvieron en Madrid y Santa Cruz de Tenerife a tres personas –entre ellas a Mohamad Ayman Adlbi, presidente de la Comisión Islámica de España (CIE)– por formar parte, supuestamente, de una trama que habría desviado donaciones recaudadas en nuestro país para huérfanos en Siria a la financiación del terrorismo yihadista.

Así lo han confirmado a LA RAZÓN fuentes de la investigación que, además, apuntan que la instrucción judicial –que dirige el magistrado de la Audiencia Nacional Joaquín Gadea– cuenta ya con un indicio muy relevante que acreditaría que la ONG utilizada por los detenidos para canalizar esos donativos a inyectar fondos a los combatientes yihadistas en Siria «está vinculada a Al Qaeda».

De hecho, añaden esas mismas fuentes, las pesquisas llevadas a cabo en los últimos meses por la Comisaría General de Información de la Policía son tan reveladoras que únicamente la edad –en el caso de Mohamad Ayman Adlbi, 74 años– y su estado de salud han evitado que el instructor acordara el ingreso en prisión provisional de los otros dos arrestados, una medida cautelar de privación de libertad que sí acordó Gadea para el tesorero de la Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide). Y es que el tercer detenido, éste en Santa Cruz de Tenerife, también quedó en libertad.

El magistrado imputa al único detenido que ha ingresado en prisión un delito de pertenencia a organización terrorista y financiación del terrorismo desviando ayudas humanitarias destinadas a niños huérfanos de Siria. Las diligencias han sido declaradas secretas.

Aportaciones de entre 20 y 500 euros

Esa labor de recaudación de fondos que habrían llevado a cabo desde hace dos años abanderada por motivos humanitarios ha ido nutriendo supuestamente de fondos a la trama con cuentagotas pero de forma constante, pues según la investigación la cuantía de las aportaciones que recibían oscilaban entre los 20 y los 500 euros.

Según informó este periódico, el centro de operaciones de los detenidos era la mezquita central de Madrid o de Abu-Bakr, situada en el popular barrio de Cuatro Caminos, y conocida como la mezquita de Estrecho (en referencia al distrito en el que se ubica), donde fue detenido Mohamad Ayman Adlbi.

En esta misma mezquita este médico de nacionalidad siria fue elegido en julio del pasado año, y por mayoría absoluta, presidente de la CIE en sustitución del fallecido Riay Tatari. Por entonces ya presidía la Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide), de la que es tesorero el detenido a quien el juez envió a prisión.

Los investigadores mantienen que parte del dinero recaudado era enviado a un centro de formación de futuros muyahidines (combatientes yihadistas).

El germen, la “operación Wamor”

El arresto de Ayman Adlbi está vinculada a la «operación Wamor», en la que en junio de 2019 participaron más de 350 agentes y que llevó a la detención de una decena de personas, en Madrid, Valencia y Toledo, encabezadas por un clan familiar que a través del empleo masivo de facturas falsas y parapetándose detrás de negocios legales habrían financiado clandestinamente a Al Qaeda en la región siria de Idlib.

El sistema utilizado para enviar el dinero a Siria incluía el uso de «correos humanos», el empleo de maletas con dinero oculto y empresas de remesas. Pero, sobre todo, se pervertía el uso tradicional de la «hawala»: una red de mediadores que a través de rutas comerciales se ha utilizado desde hace siglos para transferir fondos en el mundo árabe.

Los detenidos en la «operación Wamor» –una actuación policial que ha permitido ahora seguir el rastro de esta nueva supuesta trama de financiación del terrorismo en Siria– consiguieron incluso abrir una vía de transporte de mercancías para sus negocios en la ruta Damasco-Hama-Idlb con Turquía, que requería inexcusablemente de los contactos directos con las milicias terroristas que controlaban esa zona para obtener los correspondientes permisos de paso.

Ayer mismo, la Junta Islámica de España, una de las organizaciones decanas del islam en nuestro país, pidió que se aparte del cargo de presidente de la Comisión Islámica de España (CIE) a Ayman Adlbi. En un comunicado, su Junta Directiva asegura que «dada la extrema gravedad de los hechos» que se imputan a los investigados y que afectan a Ayman Adlbi, considera necesario que éste «centre todos sus esfuerzos en dejar fuera de toda duda su presunta implicación en los hechos que se le imputan».

Y mientras tanto –y aunque la asociación defiende el derecho a la presunción de inocencia del presidente de la CIE–, mantiene que sí «sería deseable que abandonara temporalmente su cargo cómo máximo representante de la ciudadanía musulmana española».