"Información reservada"

Interior aparta al asesor del DAO de la Policía por encubrir la agresión sexual de su jefe

Marlaska, "al leer el contenido" de los hechos, exigió su dimisión al director del Cuerpo y a la secretaria de Estado de Seguridad

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El ministro del Interior, Fernando Grande-MarlaskaEuropa Press

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha confirmado esta mañana que el jefe del gabinete del hasta ayer director adjunto operativo, el comisario Óscar San Juan, está siendo investigado por presuntamente coaccionar a la denunciante de su superior. Marlaska ha indicado que se le ha abierto una "información reservada" para esclarecer los hechos.

Este martes se conoció una denuncia de una agente de polcía por una presunta agresión sexual contra el DAO de la Policía Nacional, José Ángel González, conocido como "Jota". Marlaska, "al leer el contenido" de los hechos, exigió su dimisión al director del Cuerpo y a la secretaria de Estado de Seguridad, según ha informado esta mañana en los pasillos del Congreso.

Marlaska ha dicho que mientras se averigua lo que ha pasado, San Juan ha sido relevado de todos sus puestos de responsabilidad. Hasta hoy era el jefe de gabinete, consejero y asesor principal del DAO dimitido. El ministro ha asegurado que se enteró de los hechos denunciados en la tarde de ayer, cuando el abogado de la víctima informó a los medios de comunicación y estos preguntaron a los gabinetes de comunicación tanto de Interior como de la Policía Nacional.

Según el relato de la víctima, el comisario San Juan la llamó en repetidas ocasiones y llegó a ofrecerle un destino laboral mejor a cambio de su silencio. La supuesta agresión sexual se produjo a finales de abril del 2025 en la vivienda oficial del hasta ayer máximo mando operativo de la Policía.

Óscar San Juan ha sido durante años el hombre de máxima confianza de "Jota". De hecho, algunos lo llaman "mini DAO". El día de los supuestos hechos, ambos estaban comiendo en un restaurante. En un momento dado, el mando dimitido realizó "múltiples llamadas" a la denunciantes, una suborinada con la que había tenido una relación previa, para que se presentase en el lugar. Al llegar, envió a San Juan con su conductor particular, y obligó a la mujer a trasladarlo a su vivienda en un coche oficial.

En la puerta de la casa, donde el coche estuvo entre "15 a 20 minutos" parado, González le invitó a subir, a lo que ella se negó "de forma verbal, expresa y reiterada". Entonces, según recoge la querella, el DAO, desplegó durante este tiempo una intensa presión psicológica, insistiendo de forma obsesiva y manipulativa hasta lograr doblegar la voluntad de la víctima, diciendo que sólo iban a hablar, que no podían hacerlo en el vehículo porque les podía ver alguien, el portero o sus vecino, accediendo finalmente la víctima a subir al inmueble bajo el pretexto explícito y la promesa del querellado de que únicamente iban "a hablar sobre nosotros dos".

Una vez arriba, concretamente en la cocina, "Jota" sirvió "dos copas de cerveza" e inició un "acercamiento físico de naturaleza sexual". Según ha podido saber este periódico, existe una grabación de voz de los hechos. En ella se podría escuchar cómo el DAO de la Policía le dijo a la presunta víctima que no podía irse de repente, y le insistió a mantener prácticas sexuales que ella rechazó. Entonces, "el querellado de forma insistente toca con su mano en la vagina a la víctima, le introduce los dedos y comienza a masturbarla, mientras exclama que le bese, la víctima le dice que se está negando en serio a lo que el querellado le dice que está gilipollas, y continua con su acción intentando doblegar la voluntad de la víctima, que reitera su negativa expresa, pese a lo que el querellado le dice que hacen el amor y se van, siendo nuevamente rechazado por la víctima".

La policía quiso irse, pero "Jota" se lo impidió sujetándola", y la "amenazó con forzarla", pidiéndole "que lo haga por él". En ese momento, el mando policial bajó el pantalón de la víctima "de forma inconsentida y sorpresiva, procediendo a meter la mano de nuevo e introduciendo los dedos en la vagina, mientras con su otra mano, cogía la mano de la víctima y se la llevaba a su miembro erecto para que le tocara, mientras exclama que la víctima no puede dejarle, que le toque, que tiene muchas ganas de estar con ella, de mantener relaciones sexuales y que le está suplicando mucho, lo que la víctima de forma reiterada expresa y nítida rechaza". Justo después, el DAO se acercó al grifo de la cocina y se lavó la mano.

Junto al relato de la supuesta agresión, la denunciante añade una serie de «presiones» y llamadas que hizo tanto González Jiménez como el comisario con el que comió el día de los hechos. Según explica su defensa, el abogado Jorge Piedrafita, durante varias semanas posteriores a la presunta violación, «Jota» la llamó en numerosas ocasiones, tanto desde su número personal como del oficial. Así, el comisario con el que compartió mesa antes de llamar a la agente también habría participado en una presunta compra del silencio de la mujer.

El 13 de julio, este mando, asesor directo del DAO, le dijo por teléfono que «elija a qué destino/puesto de trabajo quiero ir y que cuando lo tenga pensado se lo mande por WhatsApp», recoge la denuncia. Ella le respondió que la agresión «no iba a quedar así» y que sabía que le llamaba por petición del máximo mando de la Policía.

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