Finanzas
El PP desmonta el fondo soberano de Sánchez: "No acumula patrimonio, nace de préstamos europeos, genera deuda y no es inversión sino crédito público"
El fondo promete movilizar 120.000 millones de euros, "algo así como 12 euros privados por cada euro público, una cifra inverosímil, cuando el propio Plan de Recuperación establecía un multiplicador de 4 a 1", denuncia el PP

El fondo soberano presentado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que tiene como objetivo de movilizar 120.000 millones de euros en vivienda, energía, digitalización, inteligencia artificial, reindustrialización, economía circular, infraestructura, agua y saneamiento y seguridad, nace con muchas dudas y el rechazo absoluto del Partido Popular, que denuncia que no es más "humo y propaganda" y ha alertado de que el Ejecutivo solo crea este instrumento "para entrar en empresas privadas" y buscar una fórmula "para no tener que fracasar y devolver otros 10.500 millones de euros de los fondos Next Generation y, de esta forma, estirar la ejecución más allá de agosto de 2026".
Para el PP, esta iniciativa del Gobierno "no es realmente un fondo soberano" y ha advertido de que no va a ayudar al crecimiento económico español, sino que lo que busca es de intentar salvar la devolución de esos más de 10.000 millones de euros de los créditos vinculados a los fondos europeos de recuperación. "Básicamente, es un movimiento a la desesperada del Gobierno para intentar evitar que la cifra --de devolución de préstamos europeos-- sea más gorda de lo que ya es y al mismo tiempo generar un instrumento financiero para hacer con él lo que estime", ha alertado el vicesecretario de Economía del PP, Alberto Nadal.
Así, el PP presenta unas cifras que nada tienen que ver con el optimismo demostrado durante la presentación, en la que estuvieron presentes junto al presidente la plana mayor de su Ejecutivo y su núcleo duro -Carlos Cuerpo, Isabel Rodríguez, María Jesús Montero, Sara Aagesen, Félix Bolaños, Fernando Grande-Marlaska, Óscar Puente, Milagros Tolón y Elma Saiz-, ya que niega que sea un fondo soberano real, ya que "no cumple con las características" que los definen. "Lo que se ha creado encaja con la propaganda del Gobierno y solo es un instrumento de apalancamiento del ICO, que es su verdadera naturaleza". Según fuentes populares, este fondo "ni acumula patrimonio soberano ni busca rentabilidad como objetivo principal, y esa diferencia no es semántica: determina el riesgo, la contabilidad y la credibilidad del propio fondo. Tras renunciar a 60.000 millones de préstamos de los fondos europeos, su finalidad es financiar las mismas políticas en las que han fracaso con los Perte.
Para el PP, se dota con 10.500 millones "que dicen que quedan disponibles del Next Generation, pero la traducción es que el Gobierno ha buscado esta fórmula para no tener que fracasar y devolver ese dinero. Solo es un vehículo financiero que cuenta como deuda pública por el propio Reglamento del MRR. Da igual el envoltorio, se habla de soberanía cuando en realidad se crea con deuda pública. Al ser la base préstamos se está construyendo su capacidad de balance con pasivo y, por tanto, con obligaciones futuras. Además, se convierte en una herramienta más dentro de la política intervencionista que está llevando a cabo el gobierno de Sánchez. Con este fondo, podrán tomar posiciones en empresas en forma de capital, con préstamos participativos, garantías, instrumentos de coinversión, o de cuasi-capital".
Y las cifras que presentan parecen darles la razón. El fondo promete movilizar 120.000 millones de euros, "algo así como 12 euros privados por cada euro público. Se trata de una cifra inverosímil, cuando el propio Plan de Recuperación, basado en transferencias, establecía un de un multiplicador de 4 a 1 que ha sido incapaz de cumplir", sostiene Nadal, que asegura que el Gobierno justifica estas cifras con su descomposición en dos etapas: "Una primera de apalancamiento del ICO (aproximadamente multiplicar por 5,7) tras la capitalización con 10.500 millones, los que implicaría una movilización de casi 60.000 millones, y una segunda de coinversión privada con multiplicador 2 a 1 sobre esos 60.000 millones, hasta el total anunciado de 120.000.
Para el PP, "ni siquiera los analistas financieros compran el 12 a 1 como multiplicador. Son dos apuestas distintas, y la segunda depende del apetito privado. El primer tramo es simplemente más balance del ICO, por tanto, es marketing. No constituye un mecanismo de movilización privada en sentido estricto, sino un apalancamiento atribuible a la gestión financiera del propio ICO. Por tanto, no se trata de inversión privada, sino que es más crédito público". Y la segunda etapa asegura que es "todavía más incierta: depende del apetito del sector privado, debería depender de la calidad de proyectos y de la diversificación del riesgo, Al depender del apetito privado, el Gobierno no controla el principal determinante de supuesto efecto multiplicador hasta los 120.000 millones. Lo controla el mercado, y el mercado pide: seguridad jurídica, estabilidad regulatoria, retornos, y gobernanza, cuestiones todas donde fracasa este gobierno".
Sánchez anunció la creación de este fondo a comienzos de enero, en el Spain Investors Day, y tenía previsto presentarlo de forma oficial el pasado 19 de enero, en un acto con presencia de buena parte de los ministros socialistas, pero se suspendió tras el accidente ferroviario de Adamuz. En este tiempo, tanto Sánchez como Cuerpo han expuesto el fondo ante inversores internacionales, como en el Foro de Davos (Suiza) o en la Cumbre Mundial de Gobiernos de Dubái (Emiratos Árabes Unidos).
Con estos encuentros, el Ejecutivo busca llegar a inversores internacionales que apuesten por el fondo y contribuyan a movilizar ese objetivo de 120.000 millones de euros.
El plan presentado por el Gobierno es dotar al fondo "España Crece" de una inyección de 10.500 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación y, por tanto, aparejados al cumplimiento de los hitos comprometidos con Bruselas. Esos 10.500 millones quieren que sea la base para movilizar 60.000 millones de manera directa y llegar hasta 120.000 millones de manera indirecta, con la entrada de otros actores. La gestión correrá a cargo del Instituto de Crédito Oficial (ICO), que se encargará de coinvertir con el sector privado mediante préstamos, acuerdos e instrumentos de capital.