¿De quién eres, de Paloma Cuevas o de Enrique Ponce?

Ponce y Paloma Cuevas
Ponce y Paloma CuevasLa RazónLa Razón

Tras haber pasado tres meses confinado en la finca familiar con su mujer, sus dos hijas y sus suegros, Enrique Ponce ha salido «soltero» y como un Miura. Ahora está por ver cómo van resolviendo su «matrimonio social», ese de las invitaciones y los amigos. Las apariciones publicitarias o el apoyo a las causas benéficas también requieren de un acuerdo amistoso.

El 9 de agosto será la Gala Benéfica Starlite en Marbella, donde la pareja siempre ha tenido una implicación activa, tanto donando trajes de luces, ofreciendo tentaderos en su finca, como cantando rancheras o participando en las pujas. Sandra García Sanjuán, su creadora junto a Antonio Banderas, no quiere tomar partido al convocarles: «Paloma y Enrique son familia Starlite y les queremos mucho a los dos. Será lo que ellos decidan…», porque ambos invitados están. Cuando te casas con 23 y 24 años y convives durante 25, toda la red de amigos la compartes. Ahora está por ver cuando sea, por ejemplo, el cumpleaños de Genoveva Casanova o el de Patricia Cerezo quién de los dos acude o cómo cursan ahora las invitaciones los amigos, esos que quieren a los dos por igual o cuando los niños de su pandilla celebren los cumpleaños. Por ejemplo, los de las gemelas de Paloma Segrelles, íntima de los dos. ¿Ponce llevará a las niñas y Cuevas las recogerá? Lo iremos viendo.

Desde luego, el que tendrá que adaptarse más será el torero porque con una novia de 21 lo suyo son los botellones, las sesiones de DJ´s o los reggaetones, un poco más el estilo de Froilán que en el de los que casi están en los 50. A Ponce se le da muy bien cantar y todo es adaptar sus coplas y rancheras a los ritmos de los veinteañeros. Antes de que suceda la gala benéfica en Marbella, puede que les veamos en el coso, a ella, no de mantilla con clavel, pero sí con más estilo influencer.

La primera semana de agosto podría ser la presentación «oficial» de Ana Soria, si pasará nervios en un burladero de las plazas, al ver torear a su novio es una incógnita. Cuando las parejas de los toreros son novias, suelen ir a las plazas a verles en el albero, una vez que pasan por el juzgado, la cosa cambia y los nervios los aguantan en el hotel o en casa. No olvidemos que ella antes de novia fue seguidora activa, es decir, que le gustan los toros, y qué mejor que ver a un novio jugarse la vida y que te dedique uno.