Anécdotas
Felipe de Edimburgo traía de cabeza al equipo de limpieza
El príncipe Guillermo siempre ha realzado el sentido del humor de su difunto abuelo
Los cronistas británicos trazaron siempre un retrato del Felipe de Edimburgo sarcástico, volcánico y poco cortesano para alguien que pasó su larga vida pisando alfombras palaciegas. Decía lo que pensaba sin filtro y se mostraba exigente, incluso maniático, frente al desorden, la lentitud o lo que consideraba mal hecho. Hasta en el ámbito familiar, expresaba su afecto desde la disciplina y su gran sentido de la ironía.
De las 775 estancias del Palacio de Buckingham, su preferida era el Comedor Chino, ubicado en el Ala Este. Su profusa decoración fue objeto de una divertida costumbre que ha sacado a la luz la revista "Hello". Bajo la repisa de la chimenea, donde se encuentra un reloj ornamentado, hay un dragón que el esposo de la reina Isabel II escogió para tender una original trampa de limpieza al servicio. Escondía guisantes en su boca. De este modo podía comprobar si el plumero había pasado por allí.
El padre del rey Carlos falleció en 2021 a los 99 años. En un mensaje tras la muerte del príncipe Felipe, el príncipe Guillermo describió el sentido del humor de su abuelo como "travieso".
En 2025, el Príncipe de Gales habló con el actor Eugene Levy sobre cómo su difunto abuelo provocaba "muchísimas risas". "Mi abuelo era increíblemente divertido", dijo en un episodio de "El Viajero Reticente" de Apple TV , y añadió: "¡A veces sin querer, a veces por accidente!".
El Príncipe continuó: "Pero nos reíamos mucho y él tenía un gran sentido del humor, al igual que mi abuela, de hecho. Pero mi abuelo sin duda era quien provocaba muchas risas. Y eran, ya sabes, tiempos felices. Siempre había una calidez, siempre había risas, siempre había un ambiente familiar. Y a mis abuelos les encantaba tener a la familia cerca, así que siempre nos animaban a ir y estar presentes".
La broma de la mostaza
Los empleados de la limpieza de Buckingham no fueron las únicas víctimas de sus bromas. Sus nietos, tanto los hijos de Carlos III como Peter Phillips y Zara Tindall, recuerdan sus juegos. "Cuando hacíamos barbacoas familiares, en lugar de un bote de mostaza, teníamos un tubo de mostaza, un tubo de mostaza exprimible, y él solía quitarle la tapa y ponértelo en las manos", contó.
Peter reveló que su abuelo les hacía sostener el tubo. Zara añadió: "Te hacía sostenerlo con las manos, sin tapa, y no recuerdo exactamente qué dice, pero termina golpeándote las manos". El marido de la princesa Kate concluyó: "Y luego te apretaba las manos para disparar la mostaza al techo".