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Dakota Johnson, el minimalismo convertido en icono para Calvin Klein
La actriz protagoniza la nueva campaña de ropa interior y denim de la firma estadounidense, una oda al "menos es más" con ecos noventeros y sensualidad sin artificios
Hay rostros que no necesitan presentación. Y luego está Dakota Johnson, que pertenece a esa categoría aún más exclusiva: la de las mujeres cuya sola presencia redefine la idea de estilo contemporáneo. No sorprende, por tanto, que Calvin Klein haya decidido convertirla en su nueva embajadora. La firma lo ha revelado este lunes junto al lanzamiento de una campaña que captura a la perfección la esencia que ambas comparten: minimalismo, sensualidad y una elegancia aparentemente effortless.
La protagonista de Materialistas se convierte así en el rostro de la nueva campaña de ropa interior y denim de la casa estadounidense. Fotografiada por Gordon von Steiner, Johnson aparece envuelta en una atmósfera íntima y relajada, posando con algunos de los diseños más icónicos de la firma.
Entre ellos destacan los clásicos sujetadores negros de la línea Ultralight, disponibles tanto en versión balconette como sin aros. Confeccionados en algodón suave y pensados para priorizar la comodidad, estos modelos representan uno de los sellos más reconocibles de Calvin Klein: una sensualidad directa, limpia y sin artificios, donde la funcionalidad y el estilo conviven con naturalidad.
Pero la campaña no se limita a la lencería. En otras imágenes, Johnson luce varios modelos de vaqueros que reinterpretan los códigos eternos del denim. Desde un diseño slim que abraza el cuerpo con precisión hasta una silueta baggy que remite inevitablemente al espíritu relajado de los años noventa. En una de las fotografías más sugerentes, la actriz posa recostada sobre un piano, con la despreocupación elegante que la caracteriza.
Las imágenes se complementan con un vídeo que amplía el universo visual de la campaña y subraya su idea central: el poder del “menos es más”. Un concepto que Calvin Klein lleva décadas defendiendo y que aquí se actualiza con una estética noventera que, lejos de desaparecer, sigue infiltrándose en el imaginario de la moda contemporánea.
El resultado es una campaña que funciona casi como un retrato. Porque más allá de la ropa -o quizá precisamente gracias a su sencillez- lo que emerge es la personalidad de Johnson: una mezcla irresistible de sofisticación, ironía y naturalidad. Exactamente lo que Calvin Klein siempre ha querido proyectar. Y exactamente lo que ella encarna sin esfuerzo.