Triste final de un icono

Gina Lollobrigida: el misterio de los 10 millones desaparecidos que revive en la nueva docuserie

La producción de HBO Max recién estrenada reabre el caso de la herencia de la actriz italiana y destapa un rastro de ventas, gastos millonarios y cuentas opacas que aún no tienen explicación

Gina Lollobrigida compartió reparto con Burt Lancaster y Tony Curtis en El trapecio
Gina Lollobrigida compartió reparto con Burt Lancaster y Tony Curtis en El trapecio.

"Tengo derecho a vivir, pero también a morir en paz". Con esta frase, pronunciada con exasperación en una de sus últimas entrevistas, Gina Lollobrigida resumía el estado con el que afrontó el tramo final de su vida. Realmente, era el prólogo de una historia marcada por el dinero, la sospecha y una batalla por la herencia que todavía hoy sigue sin resolverse.

Gina Lollobrigida
Gina Lollobrigida Gtres

Lollobrigida fue un icono absoluto: estrella internacional, fotógrafa, escultora y símbolo de independencia. Sin embargo, como plantea la docuserie "El escándalo Lollobrigida", estrenada en HBO Max este mes, el verdadero enigma no está en su vida pública, sino en lo que ocurrió con su patrimonio cuando el brillo empezó a apagarse.

La serie propone una mirada casi forense, con documentos judiciales, audios inéditos y testimonios cruzados que reconstruyen un relato fragmentado en el que tres figuras -su hijo Milko Skofic, su amante Francisco Javier Rigau y su joven asistente Andrea Piazzolla- ofrecen versiones irreconciliables sobre lo ocurrido.

Tres hombres y una fortuna

El dato que vertebra toda la investigación es desconcertante. Tras la muerte de la actriz en 2023, faltaban alrededor de 10 millones de euros de su patrimonio más reciente. Una cifra especialmente llamativa si se tiene en cuenta que, a lo largo de su vida, había acumulado una fortuna estimada entre 36 y 50 millones de euros.

 Late actress Gina Lollobrigida's nephew Dimitri Skofic, son Andrea Milko Skofic and ex-husband Francisco Javier Rigau attend a wake as Lollobrigida's coffin lies in state in the Aula Giulio Cesare on the Capitoline Hill (Campidoglio) in Rome, Italy
Late actress Gina Lollobrigida's nephew Dimitri Skofic, son Andrea Milko Skofic and ex-husband Francisco Javier Rigau attend a wake as Lollobrigida's coffin lies in state in the Aula Giulio Cesare on the Capitoline Hill (Campidoglio) in Rome, ItalyMASSIMO PERCOSSIAgencia EFE

¿Dónde fue a parar todo ese dinero? La pregunta repetida insistentemente en la serie sigue sin una respuesta clara. Uno de los puntos más reveladores del documental es la reconstrucción de las operaciones económicas de sus últimos años. Lollobrigida se desprendió de algunos de sus bienes más valiosos. Su colección de joyas, valorada en torno a 4 millones de euros, fue subastada por 3,3 millones. Vendió su apartamento en Montecarlo. Y también se deshizo de varios inmuebles en Roma, cerca de la Plaza de España, por unos 2 millones de euros, una cifra que su entorno considera inferior a su valor real.

Sin embargo, según denuncia su hijo, el dinero procedente de estas ventas no aparece o no está justificado. Parte de ese capital, apuntan algunas investigaciones, podría haber sido desviado a sociedades en el extranjero, incluso con la sombra de paraísos fiscales como Panamá.

De icono millonario a deudas inesperadas

Es paradójico que, a pesar de haber sido una de las grandes fortunas del cine europeo, en sus últimos años Lollobrigida acumulaba deudas con proveedores y suministros de su villa en Roma, facturas impagadas a abogados y cuentas pendientes en Montecarlo.

Gina Lollobrigida en una imagen de archivo
Gina Lollobrigida en una imagen de archivoAlexander ZemlianichenkoAgencia AP

"Vendimos los muebles para pagar a los acreedores", llega a afirmar su hijo en uno de los testimonios recogidos. Una imagen que contrasta radicalmente con la de la diva rodeada de arte, antigüedades y lujo.

A esta desaparición de activos se suma el nivel de gasto en los últimos años. Según el propio Andrea Piazzolla, la actriz llevaba un ritmo de vida que muchos califican de descontrolada. Habla de hasta 28 coches de lujo adquiridos en solo dos años, gastos veraniegos de hasta 120.000 euros mensuales o eventos privados con invitados como Silvio Berlusconi o actuaciones de Ricky Martin.

Para algunos, estos datos reflejan una voluntad de disfrutar su fortuna sin límites. Para otros, son indicios de una gestión anómala o incluso de manipulación en un momento de especial vulnerabilidad.

Sospechas, juicios y versiones dispares

El papel de Piazzolla es central en la investigación. Cercano a la actriz desde 2009, terminó gestionando gran parte de su entorno personal y económico. La justicia italiana llegó a condenarlo en primera instancia por abuso de confianza y apropiación indebida, obligándole a pagar 500.000 euros de indemnización.

Gina Lollobrigida y Javier Rigau, en 2006 en la gala de la Cruz Roja en Mónaco
Gina Lollobrigida y Javier Rigau, en 2006 en la gala de la Cruz Roja en Mónacolarazon

Sin embargo, la propia Lollobrigida siempre lo defendió públicamente, insistiendo en que era libre de disponer de su dinero. Este choque de versiones es uno de los aspectos más complejos del caso.

Mientras tanto, Milko Skofic sostiene que su madre había perdido capacidad crítica en sus últimos años, lo que la hacía especialmente vulnerable. Y Francisco Javier Rigau, absuelto en su propio proceso judicial, apunta directamente a un intento de aislamiento y control económico.

Al margen de las cifras, la docuserie es una reflexión sobre qué ocurre cuando una figura pública deja de poder defender su propia versión. Lollobrigida, la estrella que lo controlaba todo, acabó rodeada de intereses enfrentados. No hay una verdad única, ni un cierre definitivo. La historia permanece en suspenso, igual que su fortuna e igual que esa paz con la que deseó llegar al final de su vida y nunca consiguió.

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