Reacción
La familia Martínez-Bordiú asume la pérdida del Pazo de Meirás: "Contábamos con ello"
Marta Fernández, esposa de Jaime Martínez-Bordiú, resta importancia al desenlace judicial
El Tribunal Supremo de España confirmaba esta semana que el histórico inmueble gallego pertenece al Estado y no a los herederos del dictador. La decisión judicial, que ha desestimado todos los recursos presentados contra el fallo de la Audiencia de La Coruña, cierra definitivamente la puerta a nuevas maniobras para recuperar el Pazo de Meirás y consolida el uso público de este emblemático edificio situado en Sada (La Coruña) que mandó construir Emilia Pardo Bazán. La escritora residía en él durante varios meses al año.
El fallo ratifica las resoluciones previas de la justicia que consideraron inválida la adquisición privada del pazo por parte de Franco durante la Guerra Civil. De este modo, el tribunal confirma que el inmueble, levantado a finales del siglo XIX sobre las ruinas de una antigua fortificación, perteneciente a los Patiño de Bergondo desde el siglo XVI, debe formar parte del patrimonio público español.
Aunque el Estado ya tomó posesión del edificio en 2020 tras una primera sentencia favorable, la familia Franco mantuvo durante años diferentes recursos judiciales en un intento de revertir la decisión. Con la sentencia del Supremo, el litigio queda definitivamente cerrado.
La resolución supone un punto final a décadas en las que el Pazo de Meirás fue utilizado como residencia privada de la familia, primero como casa de veraneo del jefe del Estado durante la dictadura y posteriormente como parte del patrimonio familiar de sus descendientes.
"Contábamos con ello"
Marta Fernández, mujer de Jaime Martínez Bordiú, ha roto su habitual discreción para pronunciarse brevemente sobre cómo están viviendo esta nueva resolución. Lejos de mostrar sorpresa o malestar, su mensaje es de calma.
Preguntada por los reporteros de Europa Press por la reacción de la familia tras la decisión del Tribunal, se limitó a asegurar que está "todo bien", una respuesta con la que sugiere que el clan afronta con tranquilidad la pérdida definitiva del pazo.
Además, quiso dejar claro que el fallo no les ha cogido desprevenidos. Cuestionada sobre si la resolución les había sorprendido, respondió con rotundidad: "No, no. Contábamos con ello".
Con esta frase, la mujer de Jaime da a entender que la familia ya consideraba ese desenlace como el más probable y que, en consecuencia, habían rebajado sus expectativas respecto a una posible recuperación del inmueble.
Un espacio cultural
Una vez que la sentencia del Supremo consolida el futuro del Pazo de Meirás como patrimonio público, el Estado pretende convertir el recinto en un espacio cultural y de memoria histórica que recuerde tanto la etapa vinculada a la dictadura como el origen literario del edificio ligado a Emilia Pardo Bazán.
De esta manera, el histórico complejo gallego inicia una nueva etapa lejos de la propiedad privada de los herederos de Franco, cerrando uno de los litigios patrimoniales más simbólicos y prolongados relacionados con el legado del franquismo en España.