Exhibición de Villa en el Lopera

Dos goles del delantero asturiano dieron el triunfo al Valencia frente a un Betis que actuó con muchas precauciones. Oliveira marcó a su ex equipo y dio emoción a los últimos minutos

Exhibición de Villa en el Lopera
Exhibición de Villa en el Lopera

SEVILLA- Los triunfos ante el Ra- cing y el Sporting, los goles de Emaná, el pozo de la Segunda más lejos, los farolillos a punto de encenderse y un Betis que respira mucho mejor desde que Chaparro dejo de resistir y llegó José María Nogués para poner algo más de orden y cordura. Y en medio de la euforia comedida de los verdiblancos llegó el Valencia, enemigo de cuidado, con Joaquín en la memoria y en el banquillo, para recordarle a los béticos que su tercer triunfo consecutivo iba a ser mucho más complicado que los dos anteriores. Porque el Valencia de Emery lo tenía muy claro desde el primer minuto. Y Villa apareció en la segunda parte para demostrar que es uno de los mejores jugadores del mundo. Marcó dos goles y me- tió a los de Emery en la lucha por la tercera plaza, que cuida con mimo el Sevilla.Además, como el Betis no le pu- so mucho alegría a su juego y sí muchas precauciones para anular a Villa, Mata y Silva, el partido tuvo en su primera media hora más miedo que juego. Se procuraba no arriesgar para no fallar y sólo cuando Rivera supero a la defensa valencianista hubo ocasión de gol. Pero el ex madridista la echó fuera cuando César estaba batido. Contestó el Valencia con tímidos contragolpes y fue César el que evitó con un manotazo el tanto de Juanito.Había estado más cerca el Betis de gol, pero el ritmo era cansino y sólo las acciones individuales de Villa, Pablo, Mata, Emaná, Mark González –al que le quitaron el partido de sanción– o Edu, el bé- tico, daban vidilla al soporífero encuentro del Ruiz de Lopera.El Valencia apareció más decidido en la reanudación. El Betis seguía con su juego contemplativo y la entrada de Joaquín animó a la afición, pero no a los futbolistas que seguían pendientes de cualquier fallo.Y en medio del desierto apareció Villa para resolver. Su primer gol fue perfecto, por el único sitio por donde podía mandar la pelota para que Ricardo no se enterase. Colaboraron en la jugada Silva y Mata. En el segundo sólo tuvo que empujar el pase de Edu. Despertó Villa y mató al Betis.

Media hora de joaquín en «su casa»Joaquín acostumbra a hacer daño al Betis cada vez que se cruza con el que fue su equipo. Ayer no tuvo mucho tiempo, apenas media hora, lo suficiente para agrandar el roto que habían hecho antes entre Mata y Villa a los verdiblancos. Joaquín dio un pase en profundidad a Edu, que le regaló el segundo a Villa. Una más en la colección de «agresiones» futbolísticas de Joaquín al Betis desde que se marchó. Ha sido capaz hasta de marcarle goles de cabeza, una faceta que no se le conocía en el Ruiz de Lopera.Es difícil, de cualquier modo, que ese pase le vaya a devolver al equipo titular. Su mal momento de juego y el desplante a Emery cuando lo cambió el pasado domingo, lo han devuelto al banquillo. Pablo Hernández, repescado esta temporada de su cesión al Getafe, le ha quitado el sitio.Pero lo más importante para el Valencia es que se afianza en la cuarta plaza y que Villa sigue sumando en su carrera por el Pichichi con Samuel Etoo. Ya lleva 25.