Teddy pide a la SGAE 12 millones de euros por despido improcedente

 

Madrid- «Ojipláticos». Así se debieron de quedar ayer algunos autores, también algún que otro periodista, ante la noticia. El adjetivo lo aportó el portavoz de la actual Junta Directiva de la SGAE, Sabino Méndez: «Ojiplático». No es para menos: Eduardo Bautista, el que fuera presidente ejecutivo de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) hasta hace apenas cuatro meses, demandó ayer a la entidad de gestión por despido improcedente. Según confirmó Méndez a LA RAZÓN, la demanda fue presentada ayer en magistratura. En ella, el ya ex presidente del Consejo de Dirección reclama 1,2 millones de euros a la entidad cuyas riendas llevó durante un cuarto de siglo.

La sorpresa viene de la forma en que Bautista abandonó la institución: voluntariamente –Méndez recordó que renunció al cargo en una Junta Directiva– y obligado por las circunstancias. Y es que Teddy es uno de los imputados en el escándalo que el pasado 1 de julio, justo después de las elecciones para renovar su Junta Directiva, salpicó a algunos de los reponsables de la entidad. Una operación policial y judicial, el caso Saga, que llevó a detener a Baustista, entre otros altos directivos de SGAE y su filial digital, SDAE, por su presunta implicación en una trama que habría articulado el desvío de millones de euros de los socios a través de una red de empresas.

El ex directivo José Luis Rodríguez Neri es el principal imputado de la operación impulsada por la Fiscalía Anticorrupción. Neri habría creado un entramado de empresas deficitarias y «parasitarias», según las define el auto. Baustista habría «autorizado, consentido y también impulsado» la trama. El ex directivo fue imputado además por un delito societario, ya que habría entorpecido la igualdad de condiciones en las elecciones del 30 de junio.
En las controvertidas elecciones salió ganadora la candidatura continuista, que apoyaba a Bautista y perdió la de oposición, encabezada por José Miguel Fernández Sastrón. Tras ser destapado el escándalo, se produjeron manifestaciones de socios que forzaron a la entidad a cambiar la Junta Directiva electa por un órgano de transición, tras lo cual se convocaron elecciones para enero de 2012.

Por todo lo anterior, y con el caso aún abierto, la demanda de Baustista ha casuado «sorpresa» entre quienes ahora tratan de lavar la imagen de la casa. «Nos parece un contrasentido ético y estético», señaló Méndez, que recordó que también Neri demandó a la SGAE: «Ambas acutaciones están en una línea un poco fuera de la realidad». El músico recordó que Bautista renunció al cargo y señaló que, desde la Junta Directiva, «hemos respetado en todo momento su presunción de inocencia». La Junta Directiva aún no ha tratado el asunto. Lo hará hoy, en una reunión por la tarde en la que se estudiará qué postura adoptar ante la demanda. Aunque Méndez ya advierte: «Nos va a tener enfrente».