PSOE

Zapatero defiende la marca PSOE en un comité exprés que obvió la sucesión

El presidente avisa a sus candidatos: «Se gana cuando se sale a ganar»

Habían remarcado que era un Comité Federal extraordinario, que no había más orden del día que la aprobación de las candidaturas para el 22-M y que el tema sucesorio no tocaba. Lo que pocos imaginaban era que además de extraordinario, el máximo órgano entre congresos del PSOE sería exprés. Diez minutos de intervención del secretario general para defender la marca PSOE –en uno de sus peores momentos-, reivindicar las reformas aprobadas por el Gobierno y arengar a la decaída organización socialista: «Se gana cuando se sale ganar», les dijo.

En tiempo récord, el cónclave socialista aprobó, por asentimiento, las listas electorales para 13 comunidades autónomas y para los ayuntamientos de más de 50.000 habitantes. Y en tiempo récord José Luis Rodríguez Zapatero despachó a sus cargos con un mensaje claro y conciso: «No hace falta que os lo recuerde, pero conviene que tengáis presente que sabemos ganar al PP y a las encuestas. Vamos a salir a ganar más que por nosotros como partido, por el futuro de este país». Así acabó la arenga, tras la cual no hubo siquiera las habituales peticiones de palabra. Secretarios generales, barones –faltaron Patxi López y José Antonio Griñán- y demás miembros del Comité Federal habían sido previamente aleccionados sobre el formato exprés que la dirección deseaba para el día de ayer a la espera de un nuevo cónclave a finales de marzo, aún sin cerrar debido a la agenda europea del presidente. Nadie osó, pues, ni antes, ni durante ni después, a mencionar el asunto sucesorio.

Zapatero sólo quiso ayer dirigirse a los socialistas para que empiecen desde «hoy mismo» a ponerse a punto para la precampaña con la «máxima intensidad», atendiendo al criterio de los ciudadanos, buscando «el debate, la palabra, las ideas, los argumentos» y evitando «el ruido que tanto contamina». Ya advirtió de que el PP, «a falta de proyecto, se dedicará a atacar», y que el PSOE y el Gobierno se centrarán en aplicar las reformas. En la misma línea de sus últimas intervenciones en clave de partido, dijo que el PSOE debe pedir el voto desde la «humildad», la defensa de sus «convicciones y razones» y la asunción de «errores», pero también con la seguridad de que la marca socialista representa «el gran proyecto social modernizador de España». Porque también avisó a quienes desde el PSOE dudan de las medidas del Gobierno que el partido nunca se perdonaría a sí mismo «no hacer los cambios que necesita el país». Por eso les reclamó expresamente a «todos» que defiendan las reformas porque él no dejará de hacer «ni una sola» de las que considera necesarias.

El PSOE es, para Zapatero, un «proyecto de largo alcance», además de «constructor y garantía del Estado del bienestar». Proyecto que además, «presta grandes servicios a la democracia, es decisivo en el combate contra el terrorismo y leal con el Estado y con España». Así dibujó el socialismo y esto dijo ante la plana mayor de su partido: «Nos debemos reconocer y nos debemos explicar».

Y así fue como el PSOE cumplió ayer a rajatabla con el guión previsto: aprobación de listas y ni una palabra del debate sucesorio. Ni José María Barreda, ni Jorge Alarte, ni Tomás Gómez, ni Guillermo Fernández Vara –que entró por el garaje-, ni ninguno de los barones mencionó el asunto en sus declaraciones previas y posteriores al cónclave. Y si no lo hicieron ellos, muchos menos los ministros que asistieron a la cita como Alfredo Pérez Rubalcaba, Trinidad Jiménez, Leire Pajín o Carme Chacón. A ver cuánto dura esta vez el silencio.



La crisis llega a Ferraz: subida de cuotas e «impuesto revolucionario»
La crisis ha llegado también al PSOE. Y para hacer frente a ella, los militantes deberán apoquinar un euro más cada mes, seis por semestre. La aportación, que supondrá un ingreso aproximado de 300.000 euros mensuales adicionales para las arcas socialistas, fue aprobada ayer por el Comité Federal dentro de los presupuestos para 2011. Hasta ahora, los militantes del PSOE pagaban semestralmente una cuota de 30 euros, que con la subida crecerá hasta los 36. En este ejercicio, el PSOE recaudará en cuotas de afiliados 5 millones de euros. Cargos públicos y orgánicos también deberán contribuir a la salida de la crisis. Y es que el llamado «impuesto revolucionario» que el partido descuenta de la nómina de todos sus cargos aumentará también en este ejercicio. Hasta ahora, diputados, senadores, eurodiputados, ministros y secretarios de Estado afiliados al PSOE estaban obligados a contribuir a la financiación del partido con una aportación de entre el 8 y el 12 por ciento de su salario –en función del cargo-, pero Marcelino Iglesias anunció ayer al Comité Federal que el «donativo obligatorio» será incrementado en los próximos meses, aunque no especificó en qué cuantía. Los presupuestos para 2011 contemplan un ingreso por cuotas de parlamentarios de 800.000 euros mientras que en cuotas de cargos públicos será de 600.000 euros. En total, junto con los ingresos por subvenciones oficiales (32.629.432 euros), las ayudas para la seguridad (1.675.338 euros) y el partido de Zapatero espera ingresar 41 millones de euros, de los cuales 6,5 se destinarán a actos públicos