Fútbol

«Los tuvimos encerrados»

Madrid- «Antes, la UEFA la jugaban el segundo, el tercero y el cuarto de la Liga y era a doble partido desde el principio. Te podía tocar el Barça en primera ronda y te ibas a casa», recuerda Javier Irureta, uno de los integrantes de aquel Athletic que llegó a la final de la UEFA en 1977 contra la Juventus. En la ida, los italianos habían ganado por 1-0, gol de Tardelli. En la vuelta, volvieron a ponerse por delante con un tanto de Bettega. «Se nos puso cuesta arriba porque ellos eran maestros en resguardarse, pero marqué yo y después Carlos. Los tuvimos encerrados casi todo el encuentro, pero no pudimos marcar más y perdimos por el valor doble de los goles en casa», añade. Aquella Juve era la base de la Italia campeona del mundo en el 82. Cinco titulares en los dos partidos ganaron el Mundial de España. Pero el Athletic no se lo puso fácil, a pesar de que «aquella era la primera final para casi todos y la primera final europea del club», recuerda José Mari Amorrortu, que sólo disputó el encuentro de vuelta en San Mamés. «Era una ocasión única, irrepetible. Y afrontamos la final con mucha ilusión», afirma.

El Athletic había eliminado al Milan y al Barcelona en la competición. En la Liga fue tercero y, además, llegó a la final de Copa, que perdió contra el Betis. «Es una coincidencia que aquel año, como ahora, llegáramos a dos finales. Sólo nos faltó un título», recuerda Alexanko, entonces un joven central que todavía no sabía que su traspaso al Barcelona por 100 millones de pesetas iba a ser en su día el más caro del fútbol español. «Era muy emocionante disputar mi primera final con mi equipo de juventud», recuerda. «Era una gran ilusión para todos los niños criados en el Athletic. Para nosotros, disputar aquella final era una felicidad extraordinaria».

«Pensábamos que teníamos opciones», dice Amorrortu. «Era un equipo muy maduro, muy preparado, pero sabíamos contra quién jugábamos», asegura. En aquella alineación estaban Ángel María Villar, ahora presidente de la Federación, y José Ángel Iribar, una referencia para todos los jugadores del Athletic. «Estaba muy emocionado porque quería ser campeón con su Athletic», rememora.

«El equipo de ahora trata muy bien la pelota, juega al fútbol», dice Alexanko. Pero eso también lo hacían ellos. «Era un equipo valiente, que salía al ataque, muy abierto. En San Mamés metíamos muchas veces cuatro o cinco goles», recuerda Irureta. Sólo les faltó algo de suerte.