El «Tea Party» también tiene a su Michael Moore

Un documental de Ray Griggs ataca las carencias del Gobierno de Obama

Ronald Reagan intenta aconsejar a Obama en el Despacho Oval, en una secuencia de la película
Ronald Reagan intenta aconsejar a Obama en el Despacho Oval, en una secuencia de la película

Nueva York- ¿Es un documental o un anuncio de campaña contra de Barack Obama? Es una de las primeras preguntas que se puede hacer cualquiera que haya visto la cinta «I Want Your Money» (Quiero tu dinero, en español) este fin de semana. Ray Griggs, de 36 años, lleva a 500 cines esta producción a poco más de dos semanas para las elecciones de mitad de legislatura, donde se renueva un tercio del Senado y la Cámara de Representantes al completo. Los legisladores apuran estos días al máximo con mítines y anuncios de campaña, pero las previsiones apuntan a que Obama perderá varios escaños en la Cámara Alta y la mayoría en la Baja.
Así las cosas, Riggs acusa en su trabajo al presidente de «socialista», una palabra considerada tabú en ciertos foros conservadores. También le acusa de querer llevar al país a la ruina con un déficit de 1,29 billones (sí, con «b») de dólares, algo menos de un billón de euros. Estas críticas recuerdan a las esgrimidas por el movimiento conservador del «Tea Party», que ha conseguido colocar a varias de sus «estrellas» en las listas de candidatos del Partido Republicano.
Riggs ha dejado claro que su proyecto es independiente y que no ha recibido apoyo oficial de esta facción de la agrupación conservadora, a pesar de que el trabajo lleve el sello del grupo de extrema derecha.
El director californiano de ciencia ficción se sirve de los dibujos animados para presentar a Obama y al ex presidente republicano Ronald Reagan en la Casa Blanca. Así, compara las dos versiones del sueño americano: las «reaganomics», las políticas que defienden que el dinero que cada uno gana es suyo y se invierte como mejor le convenga, y las «obamanomics», las que apuestan por utilizar los impuestos para garantizar el «estado del bienestar».
Este cineasta hasta ahora desconocido adereza su documental, que antes de llegar a las salas ya ha sido visto por tres millones de personas en internet, con entrevistas sólo a políticos ultraconservadores. Los demócratas, ha explicado, declinaron participar.