Tinto de verano y clara por César LUMBRERAS

Tinto de verano y clara, por César LUMBRERAS
Tinto de verano y clara, por César LUMBRERAS

Voy a romper una lanza por el tinto de verano tan denostado por algunos. Con gaseosa o con limón me parece una bebida de lo más adecuada para esta época del año, cuando aprieta el calor y el cuerpo nos pide algo refrescante. Los puristas del mundo del vino, que también existen, dirán que vaya una manera de estropear el vino, a lo que siempre se puede responder que sobre gustos no hay nada escrito. Aquellos de este mismo sector que tengan sentido práctico reconocerán que lo importante es que se beba vino, solo o en mezcla, para que el consumo aumente, la demanda suba y todo eso repercuta sobre los precios en origen, que no atraviesan por su mejor momento, especialmente en el caso de los vinos que se utilizan para elaborar el tinto de verano. Al final estamos hablando de una variante de la típica y tradicional sangría, que en los últimos años ha ampliado horizontes y también llega a usar como materia prima básica vinos blancos, rosados e incluso cavas. Además también se consume un poco de fruta. Todo ello sin olvidar la llegada al mercado de vinos con muy baja graduación e incluso de 0 grados, que son otra opción. Y, por continuar con bebidas refrescantes propias de esta época del año, hay que hacer referencia a la competencia, es decir, a la cerveza. Bien sola o en «clara», mezclada con gaseosa o refresco de limón, a gusto del consumidor, es otro producto o combinación de lo más acertada, siempre y cuando no haya que conducir. Llegado este tiempo lo importante es perder el miedo al qué dirán, especialmente en el caso del vino, y consumir lo que a uno le pida el cuerpo.