Los «indignados» de la Batasuna francesa impiden una detención

No han tardado mucho tiempo en «asomar la patita». Fuentes antiterroristas advertían, tal y como adelantó LA RAZÓN en su edición de ayer, de que el entramado de ETA planeaba copiar los métodos del movimiento de los «indignados», mediante acampadas, «visitas» a domicilios de políticos y otras actuaciones, dentro de la estrategia a favor de los «presos y refugiados».

La presión abertzale impidió la detención de Aurore Martin (en el centro)
La presión abertzale impidió la detención de Aurore Martin (en el centro)

Evitar detenciones en manifestaciones y acudir a las comisarías, con el fin de exigir la libertad de los arrestados, son hechos que se han vivido en España con cierta frecuencia en las últimas semanas. Ayer, en Francia, un numeroso grupo de proetarras impidió materialmente a varios agentes que detuvieran a la dirigente de Batasuna Aurore Martin, reclamada por la Justicia española y «refugiada», a estos efectos, en territorio galo. Se trata de un hecho sin precedentes que expertos consultados por este periódico sitúan dentro del ambiente de desobediencia civil que protagonizan determinados sectores en España y que tratan de exportar a otros países.

El asunto se considera de extrema gravedad por el clima que se está generando, en el que las organizaciones del entramado de ETA se mueven como «peces en el agua». La desestabilización y la desobediencia civil siempre han formado parte de la estrategia de estos grupos. Además, cuentan ahora con el soporte que suponen los resultados de Bildu y el poder municipal que han obtenido en el País Vasco y Navarra. Aurore Martin reapareció el pasado fin de semana, tras haber permanecido seis meses en la clandestinidad para evitar su extradición. Los agentes acudieron a primera hora de la tarde a la vivienda de una hermana, situada en el centro de Bayona, para proceder a su arresto. Los policías, tras derribar la puerta, lograron detenerla, pero, en poco tiempo se concentraron decenas de personas que impidieron su traslado a comisaría. Pese a que numerosos agentes acudieron al lugar, a media tarde se retiraron mientras Martin seguía en libertad.

Por si había alguna duda de que ETA bendice estas actuaciones, la llamada «izquierda abertzale» calificó ayer los hechos de «movilización popular». La antigua Batasuna saludó, en un comunicado, «el compromiso y la actividad del plural y amplio movimiento conformado en los últimos meses por miles de personas y cientos de cargos electos» del País Vasco francés en contra de las euro órdenes. Y lamentó que el Gobierno galo haya hecho «oídos sordos» a estas reivindicaciones con el intento de detención de ayer. Lo que no dice Batasuna es que lo ocurrido en Bayona supone un salto cualitativo, con una tipificación penal muy clara.