Carmen Lomana: «Me he enfrentado hasta a los ‘‘borroka'' no me puedo callar»

«Soy una mujer todoterreno. Me veo capaz de recorrer la Ruta 66 en una Harley»
«Soy una mujer todoterreno. Me veo capaz de recorrer la Ruta 66 en una Harley»

Cuando uno le plantea a Carmen Lomana que le confiese algún detalle de su vida que rompa con la etiqueta de señora «high class» y clienta de alta costura, ella ni se lo piensa: «Siempre he sido rockera. Me encanta el espíritu de California, San Francisco...». Por eso, cuando se le plantea posar con una de las motos de Harley Davidson Capital (Agustín de Foxá, 27), se entrega a la cámara, al volante y a la guitarra eléctrica. «Un poco de música, que si no no me motivo». Dicho y hecho.

-¿Se lanzaría a hacer la Ruta 66?
-¿Por qué no? En moto no sé, porque tuve un accidente, me caí en un terraplén y la moto se quedó encima de mí. Fue un milagro que no me matase. Desde entonces, me da miedo, pero todo sería proponérselo.

-Sabe que la vida del motero es dura...
-¿Y por qué no voy a poder adaptarme? Soy una mujer todoterreno a pesar de la imagen que puedan ofrecer de mí. Ese perfil que se tiene es real, pero hay otras muchas Cármenes.

-Entonces, ¿tiene doble cara?
-No. Soy yo siempre, pero me gusta variar de lugar, de gente, dejarme sorprender... No hay nada que me aburra más que esas sociedades endogámicas donde todo es igual hasta que se mueren...

-¿Se trata de mezclar la chupa de Harley con la falda de Chanel que lleva?
-Y botas de Jimmy Choo. Hay que saber combinar, no sólo los objetos, sino las personas, las actividades, las sensaciones...

-La ruta 66 tiene mucho de desierto, como la travesía que vive España...
-Ni Moisés hubiera podido salvarnos del desierto de esta crisis. Esperemos que no sea mucho más larga, por los dramas personales que hay detrás. Si alguien lo niega, está ciego y sordo. Por eso el presidente del Gobierno debería hacer caso a las urnas y convocar elecciones rápidamente. Cuando alguien hace tanto daño a un país por no tomar las medidas a tiempo, tiene que retirarse. También deberían claudicar los sindicatos porque son los parásitos de los obreros; lo único que hacen es cobrar y chupar del bote a su costa.

-Le noto indignada. Apúntese al 15-M.
-El 15-M cada vez me parece más sospechoso. Al principio confié en que fuera un movimiento social con un trasfondo de pensamiento y cultural para tomar una posición comprometida contra la forma de actuar de los políticos y ante los cinco millones de parados. Pero detrás sólo hay humo.

-¿Tuvo la tentación de dejarse caer por Sol?
-Ninguna, y cuando ya me comentaron que había una plaga de pulgas, menos todavía. El 15-M ha engañado al personal y nos han hecho creer que eran serios, cuando se ha quedado en algo superficial. Además, no han respetado a los que pensaban diferente, no han entendido que tu libertad termina donde empieza la de los demás.

-Expresarse con libertad implica un riesgo...
-No pretendo ser políticamente correcta. Me siento libre y eso implica ser coherente, aunque sí me afectan las mentiras y el insulto gratuito...

-¿El dinero le ha dado esa libertad?
-No tiene que ver. Hay gente con mucho dinero que precisamente por eso vive asustada por si lo pierde al decir lo que piensa. Nunca debemos perder nuestra dignidad y la capacidad de expresarnos.

-Zapatero es de León, como usted. ¿Es lo único que tienen en común?
-Nací en León, pero nunca he vivido allí. Mi madre sí conoce a su familia, pero yo no. Mi ciudad de referencia es San Sebastián. De allí guardo mi colegio, mi vida de soltera y de casada...

-Y el drama del terrorismo...
-No te podías abstraer. Tengo un sentido de la justicia enorme y soy incapaz de mirar para otro lado ante las atrocidades. Me he enfrentado con los «borrokas» por la calle y mi marido me dijo más de una vez: «Estás completamente loca, un día te van a dar una paliza». Pero no te puedes acobardar ante los gamberros que van por la espalda, no me podía callar. He visto cómo mataban a gente delante de mí paseando un domingo por la Concha. Recuerdo una pareja delante de nosotros. De repente vimos a alguien correr, un ruido seco y un charco de sangre. Era un militar.

-Aquello no fue un caso aislado...
-A menudo nos despertábamos por la noche con el ruido de los tiros. A finales de los 70, principios de los 80, fueron tan terribles: cada día, un muerto. Mi padre, como otros muchos vascos, también recibió una carta de amenaza.

-¿Confía en el futuro?
-Esperemos que hayan recapacitado y que vuelva el sosiego a esa tierra maravillosa. Creo que los vascos se han olvidado de dónde vienen y a dónde van. Eso les ha creado una terrible esquizofrenia. El problema lo generó un enloquecido Sabino Arana, que les contó una historia totalmente distorsionada y se la creyeron. Es muy fácil que una semilla nacionalista prenda en un pueblo porque a los seres humanos les encanta que les digas que son mejores que los demás.

-Ahora hay que añadir a Bildu…
-A mí se me ponen los pelos de punta, pero vamos a dejarles el beneficio de la duda. Hasta que no veo cómo se comporta la gente y los políticos, prefiero no hacer juicios de valor. Por ejemplo, yo voté a Odón Elorza. Al principio fue un gran alcalde, pero me ha decepcionado, sobre todo cuando le he visto en la toma de posesión de los de Bildu, vestido como el más «borroka» de todos. Debería haber dado ejemplo y haber ido como un señor.

-¿Somos lo que vestimos?
-Es nuestra tarjeta de presentación. No significa que la persona sea mejor o peor, pero ayuda a situarte, da pistas de su forma de pensar.

-José Bono abroncó al ministro Sebastián por no llevar corbata en el Congreso…
-Bono estuvo estupendamente. El Parlamento es una institución que se merece un respeto por ser el lugar donde están representados todos los españoles. No puedes aparecer en mangas de camisa.

-¿Y Leire Pajín en bikini en aguas de Menorca?
-Es distinto. Ella estaba disfrutando de la vida en su tiempo libre, no estaba representando al Estado. Otro asunto es abordar si tenía derecho o no a alojarse en la residencia.

-Bibiana Aído se ha ido más lejos que Menorca. Se ha retirado con Bachelet a ONU Mujeres.
-A mí me gustaría saber qué «background» tiene esta gente, qué títulos, carrera y experiencia política. A veces me inquieta el pensar que el más tonto de la clase es el que se dedica a la política, cuando deberíamos tener las cabezas más brillantes al frente del país.

-Los méritos que se le atribuyen a Aído son la Ley del Aborto y la Ley de Igualdad...
-La norma sobre el aborto que ha establecido esta señora me parece bestial, porque un niño con cuatro meses y medio es un ser humano. Es un asesinato.

-Sobre Igualdad: cuota femenina para el jurado del Premio Nacional de Cine...
-Es una manera de marear la perdiz, de papanatismo y de entretener a la gente para que no se enteren de los verdaderos problemas. Aquella que tiene méritos para ser directiva ya lo es sin echar mano de cuotas.

-Llega el final de la entrevista y no le he preguntado por Belén Esteban.
-Gracias a Dios.

-Llega el final de la entrevista y no le he preguntado por Belén Esteban.
-Gracias a Dios.

–Ya te convenceré que la Cruzcampo es mejor...

Marbella
«Marbella es mi centro de operaciones en verano», comenta Lomana, a la que es complicado ver durante estos meses por Madrid, si no es por temas de trabajo. «Cuando estoy en mi ático me olvido de todo, es un vergel y la temperatura es fantástica con la serranía al fondo», señala sobre la ciudad malagueña.

Allí disfruta también del sol y la playa, una de sus pasiones veraniegas. Bronceado vuelta y vuelta –«a la parrilla», como declamaba en la campaña de Burger King–. A estas alturas, ya no le preocupa lo más mínimo que los «paparazzi» la cacen díasí y día también con sus «lomanas» al aire. «Es el peaje que tienes que pagar por ser un personaje mediático. Lo entiendo y por eso no voy a cambiar mis hábitos».