Rubalcaba avisa al Consell de que no debe pedir dinero y rechazar un tributo

Aseguró que «no tiene sentido» que la Generalitat renuncie al Impuesto de Patrimonio, y pedir ayuda al Gobierno

Rubalcaba avisa al Consell de que no debe pedir dinero y rechazar un tributo
Rubalcaba avisa al Consell de que no debe pedir dinero y rechazar un tributo

valencia- «No se puede envenenar la relación política con el Estado y luego, cuando le van a uno mal dadas, pedir ayuda». Así de tajante fue ayer el candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, después de mantener un desayuno de trabajo con empresarios de la Comunitat Valenciana, al ser preguntado por la exigencia del Consell de que las autonomías puedan emitir o renovar deuda con el aval del Estado.

Rubalcaba señaló que no tiene sentido que el Gobierno valenciano renuncie a recaudar el Impuesto sobre Patrimonio y luego pida dinero al Gobierno, o rechace convenios que éste le ofrece para mejorar la educación y, a la vez decir que no se tiene dinero.

A continuación, recordó que ésta no es su competencia, ya que corresponde al Gobierno y al Ministerio de Economía tomar este tipo de decisiones.

Con respecto a la reunión con los empresarios valencianos, resaltó que fue «muy interesante» y que éstos «están aguantando la crisis de manera ejemplar». Uno de los temas que se abordaron durante el encuentro, fue el Corredor Mediterráneo. Sobre ello, el ex ministro indicó que «no se trata sólo de poner vías, sino que hay que llenarlas de mercancías».
En este sentido, instó a las Comunidades autónomas afectadas -entre las cuales se encuentra la valenciana- a que, junto al Gobierno, elaboren una «estrategia mediterránea», con el fin de «maximizar la inversión» en torno a esa infraestructura.

Además, se mostró convencido de que el 19 de octubre -cuando se anunciará la lista de proyectos nacionales que compondrán la Red Ferroviaria Central Transeuropea- Europa dará una respuesta positiva a las demandas de esta autonomías.

Con respecto a la situación económica española, destacó que no cree que se esté «al borde de una recesión», aunque sí reconoció que hay una ralentización del crecimiento en Europa.
Remarcó que, mientras Europa no resuelva la situación de Grecia, la «inestabilidad» en los países del euro no va a terminar. Sostuvo también que «no es posible» tener una moneda única en Europa pero no un sistema de defensa de esa moneda, es decir, los ya famosos eurobonos.

Por último y con respecto a la situación de su partido en la Comunitat, aseguró que tiene «una gran confianza» en sus resultados en Valencia y que les da «mucha importancia», pues una buena parte de lo que tiene que pasar en España, «ya se está experimentando en la Comunitat». Informó también de que volverá a Valencia y a Alicante durante su campaña electoral.

La anécdota del acto estuvo marcada por la correción que le realizó Rubalcaba a un periodista que al preguntarle se dirigió a él como «Rubalcaba» y éste le aleccionó y le dijo «señor Rubalcaba, dice usted». El periodista se disculpó y continuó su pregunta con un «señor Rubalcaba».

Interés de Rubalcaba

Por su parte, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, criticó que el Gobierno está anteponiendo «el interés electoral» de Rubalcaba, a la toma de decisiones ante la «situación económica muy complicada» que atraviesa España.

Por otro lado, la portavoz del Consell, Dolores Johnson, reclamó al Gobierno central que no «discrimine» a los valencianos y tenga con ellos «la misma sensibilidad» que la Generalitat a la hora de aplicar políticas sociales.

Johnson respondió así a las declaraciones de Rubalcaba, quien criticó el jueves los recortes en educación y sanidad que ya han efectuado Ejecutivos autonómicos gobernados por el PP, como el valenciano.

Por último, el portavoz del Grupo Popular en Les Corts, Rafael Blasco, criticó que el candidato socialista mantuviese un «llamativo silencio» durante su visita al barrio del Cabanyal «y no aportase ni una sola propuesta respecto al futuro del barrio». Opinó que Rubalcaba quiere aparentar un giro a su política.