El reto de seducir a los chavistas desencantados

La Razón
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Una pregunta que siempre se hacían los venezolanos en las calles era ¿dónde están los líderes de la oposición? La respuesta ya tiene nombre: Henrique Capriles. Si bien el primer reto, unir a la oposición, ya está superado, ahora quedan siete meses de dura campaña en la que el nuevo líder tendrá que convencer al electorado. Gran parte de la oposición venezolana parece haber comprendido que no es suficiente que su candidato sea «anti Chávez», sino que necesitan una oferta que seduzca al chavista desencantado. Ampliar el espectro y bajar los decibelios parecen ser las claves. No es casualidad que el vencedor de las primarias sea Henrique Capriles, el candidato que habla de mantener las «misiones» (programas sociales implementados por el Gobierno de Chávez) a la vez que evita la confrontación directa y agresiva con el mandatario. «Al venezolano no le agrada el discurso de ningún político que pretenda descalificar al votante: el irrespeto hacia quienes apoyan al presidente genera rechazo. Les gusta escuchar propuestas, tener candidatos enfrentados, pero con argumentos», dice a LA RAZÓN el profesor de Teoría Política de la Universidad Central de Venezuela, Nicmer Evans. Capriles siempre evitó utilizar términos peyorativos como escuálidos o rojillos. Considerado como de centro izquierda, el gobernador de Miranda buscará seducir a los desencantados, tras 13 años de Gobierno decadente y autoritario. Estrategias personales aparte, hay un plan acordado por la MUD –la mesa que aglutina a los 20 partidos de la oposición– que adoptará Capriles.
Básicamente, se promete el respeto a la libertad de poderes, a la libertad de expresión, el cambio de un sistema socialista por uno donde haya reglas de juego claras que permitan la inversión y el estímulo en la generación de empleo y programas sociales para atender a los desfavorecidos. La labor de la MUD será convencer a la mayoría de que sí tienen un plan de gobierno y que no implicará desmontar los logros sociales ya instaurados durante la era chavista.