Aguirre sí quiere hombres-anuncio

La Comunidad presentará alegaciones a la ordenanza de publicidad exterior de Ruiz-Gallardón. Advierte de que irá a los tribunales porque considera que es discriminatoria e invade competencias

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MADRID- Un nuevo frente se ha abierto entre la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid. El motivo: la ordenanza municipal reguladora de la Publicidad Exterior. Aquella que el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón presentó el pasado 9 de octubre en la que prohibe la presencia de la treintena de «hombres-anuncio» que recorren las calles de la capital, reduce la superficie publicitaria de los edificios y elimina el reparto de folletos y pegatinas en la vía pública. Ya por entonces, el anuncio recibió el rechazo de estos trabajadores, de los empresarios, de la oposición municipal y, desde ayer, de Esperanza Aguirre. De hecho su número dos en el Gobierno regional, Ignacio González, anunció que presentará alegaciones a la ordenanza del alcalde, actualmente en proceso de información pública y que entraría en vigor en enero del próximo año, por entender que invade competencias regionales en materia de medio ambiente, publicidad, laboral, fomento del desarrollo económico y patrimonio histórico-artístico. Hombres-anuncio «Nos parece que obligar a alguien a soportar esos carteles y transitar por las calles ataca la dignidad de las personas. No lo prohibimos sólo por razones estéticas, sino porque el Ayuntamiento no debe promover esas conductas», declaró hace casi un mes el alcalde. Sin embargo, estas razones para la Comunidad responden a una «arbitrariedad del legislador», ya que considera que lo que permite determinar si un trabajo es digno o indigno no es la relación laboral en sí misma sino las condiciones en las que se desempeña. Además, añade que si lo que se pretende es velar por la dignidad de las personas en sus relaciones laborales, lo que procede no es impedir el ejercicio de una actividad, sino procurar que ésta se desarrolle con respeto a los derechos de los trabajadores. Soportes publicitarios Tampoco está de acuerdo la Comunidad con las limitaciones que quiere establecer Gallardón a la luminancia -impondrá un máximo de 600 candelas por metro cuadrado- y acota los carteles publicitarios en las paredes de los edificios protegidos en determinadas zonas de la capital -sólo se podrá ocupar un máximo del 40 por ciento de la pared, con un máximo de 30 metros cuadrados-, entre otros puntos. Y es que, la Aguirre entiende que ésto vulnera «el principio de igual dad y equidad» de los empresarios del municipio de Madrid frente a los de otros municipios, en cuanto que limita su libertad de establecimiento y publicidad, algo que, según explicó González, «sólo se puede acotar por razones de interés general y siempre y cuando la limitación sea adecuada al objeto que se persigue». Publicidad en taxis Las prohibiciones publicitarias de la ordenanza municipal también se extienden a los vehículos privados, excepto los del Consorcio Regional de Transportes. Un punto en el que también chocan Comunidad y Ayuntamiento. Y es que el Gobierno de Esperanza Aguirre considera que esta decisión, supone «una clara intervención en el ejercicio de la actividad privada, totalmente discriminatoria con respecto al uso de la publicidad en vehículos y medios de transporte» e impide que un sector como el taxi pueda lucir anuncios. La delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, quiso aclarar que la competencia de regular los soportes publicitarios es municipal, según la Ley de bases de régimen local, mientras que los contenidos de publicidad corresponden a la Comunidad.