Armand Basi: Lujo discreto en París

Contra la crisis: obviar la ostentación, apostando por la calidad de los materiales en colores neutros y formas mínimas. Ésta es la fórmula masculina que Armand Basi presentó ayer en la Semana de la Moda de París para el próximo invierno. «No es momento de aparentar ni de ser exhibicionista», declaró el diseñador Josep Abril. El catalán, muy en sintonía con las tendencias que ha mostrado Milán estos días, ha apostado por revisitar todos los «tics» de la sastrería masculina en un momento como el actual, donde la convulsión del mercado y la crisis golpean al sector textil. La (re)creación histórica de Basi rescata las enormes campanas en pantalones de tiro alto de los 50, las plataformas de los 60 o los pitillos y las hombreras de los 70 en tonos calientes -como burdeos o camel- y bajo la influencia de grises, azules y negro. Pese a lo disonante que puede parecer esta mezcla de elementos, Josep Abril consigue vestir a un dandy bohemio, -heredero de la colección que presentó en junio en la capital gala- que, gracias a materiales exquisitos como el ante aterciopelado, la lana fría mezclada con seda, la pana o el mohair, viste impecable trajes de chaqueta o juega a la ambigüedad embutido en transparencias. Además, reversiona clásicos como el trench y el abrigo. La colección se completó con bolsas de charol y zapatos de estilo inglés Homenaje póstumo El desfile no olvidó la reciente desaparición del fundador de la casa, Armand Basi. En su homenaje, los modelos vistieron en sus solapas rosas rojas en la recta final de la pasarela. La octava colaboración del creador con la firma catalana se llevó a cabo en un antiguo sindicato metalúrgico cercano a la plaza de la República parisina, un espacio desnudo, idóneo para esta huida de la ostentación donde los ecos de la crisis barcelonesa con el mundo de la moda no dejaban de resonar.