Bolivia vota su nueva Constitución

LA PAZ- La jornada de mañana marcará un punto de inflexión en la historia boliviana por la votación de una carta magna que recoge, por primera vez, los derechos de los indígenas, pero que también divide y polariza el país como nunca. El presidente boliviano, Evo Morales, aseguró que la nueva Constitución socialista que será sometida a referendo garantiza la propiedad privada, ahuyentando fantasmas atizados por la oposición sobre que eliminaría ese derecho. Seguro de la victoria de su propuesta, Morales también advirtió a sus críticos de que pondrá en vigencia la nueva carta magna a través de decretos para evitar que sea boicoteada en el Senado, controlado por sectores más conservadores. «Esta nueva Constitución política del Estado boliviano no sólo garantiza la propiedad privada, sino garantiza la propiedad estatal, la propiedad colectiva», aseguró en un acto en la ciudad central de Cochabamba ante una multitud de campesinos indígenas, que tendrán un acceso privilegiado a los órganos de poder con la reforma constitucional. Arropado por unas 25.000 personas que agitaban «whipalas» -el estandarte multicolor de los movimientos indígenas andinos-, banderas de Bolivia y del oficialista Movimiento al Socialismo, Morales prometió combatir a una oposición que calificó de «corrupta». «Voy a votar por el ``sí¿¿ porque estoy de acuerdo con lo que dice (la nueva Constitución). Estoy de acuerdo con las autonomías. Creo que va a cambiar todo», afirmó Vanesa Valencia, una estudiante de 23 años, en relación al mayor poder que la carta magna otorgaría a los departamentos. En tanto, en la fértil llanura en el oriente del país, la oposición mostró su rechazo a una Constitución que asegura atenta contra la propiedad privada con una concentración en la ciudad de Santa Cruz, que ha venido resistiendo violentamente en los últimos meses el proyecto de reforma. «Desde Santa Cruz, que se escuche en los valles y las cordilleras un no rotundo a la intolerancia, un no rotundo al totalitarismo», dijo el prefecto cruceño, Rubén Costas, ante miles de manifestantes. Los detractores afirmar que el proyecto con el que Morales pretende prefundar Bolivia, esta basado en arcaicos prefacios. Leyes aymaras que sentarán una nueva era basada en la supremacía cobriza. El oficialismo por su parte, afirma que la nueva Constitución es la herramienta adecuada para transformar la historia del país andino donde un 20% de la población mestiza y blanca dominaron brutalmente al 70% de la población india.