Primera División

Equipos Primera División

Boludear

La Razón
La RazónLa Razón

Lo tradicional ha sido que los dirigentes salieran a defender a los jugadores. Siempre que alguno se ha desmandado dialécticamente se ha tratado de salvarle. En casos extremos se ha dicho que las manifestaciones del futbolista no las respaldaba el club. Ahora, al menos en el Madrid, ocu- rre lo contrario. Son los jugado- res quienes tratan quitar hierro a las declaraciones improcedentes de su presidente, Vicente Boluda. Raúl, por ejemplo. La palabra chorreo que usó el dirigente antes de la confrontación con el Liverpool podría hombrearse con boludear, o sea, perder el tiempo. También podría ser sinónima de boludez, tontería. En el peor de los casos se le podría calificar de boludo, que se dice de una persona que tiene pocas luces o que obra como tal. No es Boluda hombre de os- cura mente, sino todo lo contrario cual demuestra su poderío económico. Sucede que el fútbol parece que le ha trastornado. El poder deportivo obnubila a gentes a las que en otros órdenes de la vida se les tiene por ponderados. A Boluda se le calienta la bo- ca cada vez que le ponen un micrófono por delante. A los futbolistas de su equipo tampoco les ha gustado lo de afirmar que están a un punto del Barça. Tales pronósticos les ponen en compromisos. Ellos prefieren ir paso a paso sin alterar el orden. Casillas llegó a decir que se cambiaría por el Barça. Y aún no era finalista de Copa.