El Cairo

Egipto el enemigo árabe de Hamas

Egipto, el enemigo árabe de Hamas
Egipto, el enemigo árabe de Hamaslarazon

EL CAIRO- El presidente egipcio, Hosni Mubarak, se encuentra atado de pies y manos. Por un lado la presión de la opinión pública árabe, que responsabiliza a Egipto de la crisis humanitaria en la franja de Gaza por no abrir del paso fronterizo de Rafah para la entrada de ayuda y la salida de heridos. Por el otro, las exigencias de las potencias occidentales para forzar un alto el fuego inmediato, una reconciliación entre Al Fatah y Hamas que devuelva a la Autoridad Nacional Palestina el control de la franja y medidas efectivas que frenen el contrabando de armas a través de los túneles que recorren la frontera entre Egipto y el territorio palestino. El «rais» se siente amenazado desde que el movimiento integrista tomó por la fuerza el control de la franja en junio de 2007 y expulsó a las fuerzas leales del presidente de la ANP, Mahmud Abas. Los islamistas de Hamas ejercen una fuerte influencia sobre el ilegalizado grupo de los Hermanos Musulmanes de Egipto y las autoridades no pueden permitir que el movimiento islamista refuerce su poder en Gaza, porque haría tambalearse los cimientos del régimen. En estos días se ha escuchado la voz del grupo opositor en las calles egipcias. Miles de seguidores de los Hermanos Musulmanes se han manifestado en las principales ciudades del país contra la ofensiva israelí en Gaza, y han tildado de «traidor» y «agente de Israel» al Gobierno egipcio. Las protestas han terminado con la detención de 15.000 simpatizantes, según fuentes del movimiento islamista. Tras el rechazo de la resolución de alto el fuego inmediato del Consejo de Seguridad de la ONU por parte de Israel y Hamas, el plan de paz egipcio parece ser la única alternativa para alcanzar una tregua. Mubarak está dispuesto a jugarse todas las cartas para ganar la partida y alcanzar su prioridad: que la ANP recupere el control de la franja de Gaza. Para ello, el presidente de Egipto se reunió ayer con su homólogo palestino, Mahmud Abas, en un nuevo intento de impulsar su iniciativa. Abas insistió en que «es necesario un acuerdo sin dilación» y que la iniciativa egipcia es la «herramienta para aplicar la resolución de la ONU». Pero el documento de la ONU es ya papel mojado y ahora la comunidad internacional tiene un plan alternativo que pasa por el despliegue de fuerzas internacionales en la frontera egipcia, entre los pasos de Rafah y de Kerem Shalom -la triple frontera entre Egipto, Israel y la franja- para contener el contrabando de armas para Hamas. El Gobierno egipcio rechaza tajantemente esta propuesta y el presidente Abas acoge favorablemente la intervención de tropas extranjeras en Gaza y Cisjordania, pero no en la zona de Egipto. Hamas, por su parte, rechaza la presencia de fuerzas de la ONU, porque, según ellos, defenderían únicamente a Israel. Mientras, el Ejecutivo israelí sólo apoya el despliegue de cascos azules.