El Papa en su ventana: «Y ahora os dejo con Miriam una niña eritrea»

Madrid/ROMA- No es infrecuente que el Papa reciba niños ni que éstos lean oraciones en su presencia. Lo insólito es que el Pontífice les ceda el micrófono de su ventana, desde donde se dirige a millones de cristianos.
Cientos de niños de la Acción Católica de Roma estaban ayer en el Vaticano como conclusión a su «Caravana de la paz» de cada año. Miriam, una niña de origen eritreo, pero que vive en Roma, y el pequeño Marco Valerio, subieron al apartamento del Papa junto a él dos palomas, símbolo de la paz, algo habitual cada año.
Tras agradecer la presencia de los niños, el Papa, como si se tratase de la cosa más normal, dijo a los presentes: «Y ahora os dejo con Miriam, un niña eritrea, ahora romana». Miriam, sin titubear, leyó un mensaje que explicaba que la felicidad «no se encuentra en los centros comerciales» y que «Sólo Jesús puede satisfacer nuestro deseo». Concluyó diciendo: «Querido Papa, te pedimos que reces con nosotros por todos los niños que viven en situaciones de pobreza, explotación y guerras».
Benedicto XVI animó a los niños a ser «constructores de paz en las casas, las escuelas, el deporte y en todas partes». El Papa besó a la niña y lanzaron juntos las palomas de la paz.