José Muñoz: «Estamos de año tibetano y fumamos menos»

- Pocos se imaginaban a los hermanos Muñoz bajo la sombra de un árbol... si no era para componer. Pero la Fundación+árboles y el programa Internight lo han conseguido. Y gracias a la iniciativa han plantado cerca de 10.000 semillas. Habéis apadrinado el «Bosque de Estopa» en Barcelona. Ahora los árboles van a crecer al son de vuestras rumbas urbanas...
-Y estamos encantados. La iniciativa ha surgido para animar a la gente a plantar 10.000 árboles en la ribera del río Llobregat, en Barcelona. Y es un honor que pensaran en nosotros para este proyecto. Nos lanzamos a ello con los ojos cerrados.

-¿Por qué creéis que os han escogido a vosotros?
-Nos gusta la naturaleza y el campo. La relación con el aire libre y puro. Nos pareció una buena idea. Además, los plantaron en Cornellá y somos de allí, por lo que apadrinar es un orgullo.

-Y seguro que no contaban con que, además, sois de la peña del níscalo.
-Sí, sí, aunque no lo parezca. Pero no sólo porque están de vicio. Cuando llega la época, más o menos en noviembre, nos encanta darnos un paseo y escuchar los pájaros y los animales... Bueno, menos las avispas, porque esas acojonan. Les tengo fobia.

-Está muy bien eso de ser de la peña del níscalo, pero, ¿y de la del reciclaje?
-Hombre, tanto como reciclar... En la playa guardamos las colillas a una bolsa y luego las tiramos a la basura, porque sabemos que tardan mucho en degradarse.

-Así que no habéis abandonado el dichoso tabaco...
-La verdad es que ahora estamos de año tibetano y nos estamos «quitando». Si antes llegábamos a acabar con un paquete, al día, ahora sólo fumamos unos tres cigarrillos.

-Dicen que cuando se dejan las colillas se engorda, por aquello de la ansiedad, y con tanto ajetreo como tenéis vosotros, ¿lo notáis?
-Hombre, nos gusta la comida sencilla, pero que sea contundente. Las judías, las lentejas... Por la noche, como estamos de año tibetano, como te decía, comemos más ensaladitas y cosas ligeras y hemos dejado los donuts, que nos encantan.

-¿Y con qué se digieren mejor las lentejas, con cerveza o con vino?
-Me gustan las dos cosas, para qué nos vamos a engañar, soy más de cerveza que de vino. Aunque depende de lo que lleve el menú.

-¿Algún vicio... de los confesables?

-¿Un vicio? Nos apasiona la consola, podríamos estar jugando las 24 horas del día, pero no solemos pasar más de una. El baloncesto también nos encanta, aunque no sé si puede llegar a considerarse un vicio.

-Vicio no, pero delata que estáis en forma, ¿o no?
-No nos podemos quejar, aunque hemos tenido nuestras cosillas.

-Esperemos que hayan sido leves.
-Torceduras de tobillo y algún problema de ese estilo. David, de hecho, lo más grave que ha tenido ha sido la enfermedad que llaman «del beso». Yo sufrí un neumotórax a los 17 años. Vamos, que se me escapaba aire del pulmón y tuve que ir al hospital, pero no fue muy grave la cosa.

A VUELA PLUMA

Los hermanos Muñoz llevan diez años en esto de la música y, desde entonces, van «destrangis in the night». Es lo que mejor saben hacer, partir la pana y quitar las penas con rumbas. No les falta de nada, por tener, ahora tienen hasta su propio bosque.
Dicen que intentan mantener los pies en «el subsuelo», y hacen bien... que las nubes son una tentación. Les basta una guitarra en las manos, porque la inspiración la pone la calle.