Barcelona

Evitar la censura radical a las grasas en la dieta

El primer borrador del Documento de Consenso sobre la Calidad de las Grasas aboga por evitar uno de los errores más comunes que es la eliminación indiscriminada de las grasas en las dietas, incluso de aquéllas que son necesarias, como los omega-3 y 6

Evitar la censura radical a las grasas en la dieta
Evitar la censura radical a las grasas en la dietalarazon

Los científicos dicen basta a uno de los errores en la alimentación más repetidos: la eliminación de las grasas en la dieta diaria. Elaborado por 40 médicos de 25 países distintos, y auspiciado por la Union of Nutricional Sciences (IUNS), se ha presentado el primer borrador del Documento de Consenso sobre la Calidad de las Grasas, un documento que tiene la pretensión de convertirse en la pauta definitiva sobre las recomendaciones de la dieta entorno a las grasas. La presentación ha tenido lugar en el marco del VI Congreso de la Sociedad Española de Nutrición Básica y Aplicada (SENBA).El documento de consenso destaca la importancia de aumentar el consumo de grasas esenciales (como los omega 3 y 6) y reducir el consumo de grasas saturadas y trans. Las grasas esenciales son necesarias para el desarrollo neurológico, la salud cardiovascular y la prevención de enfermedades degenerativas.Además, durante el encuentro, los expertos han destacado dos alimentos grasos claves: el aceite de oliva como fuente de grasas monoinsaturadas y la margarina, como la principal fuente de grasas poliinsaturadas y esenciales.En la presentación han participado los doctores José María Ordovás, director del laboratorio de Nutrición y Genética y catedrático de Nutrición y Genética de la Universidad de Tufts (Boston); Francisco Pérez Jiménez, presidente del comité organizador del Congreso 2009 de la SENBA y Director científico del IMIBIC (Instituto Maimonides para la investigación biomédica de Córdoba) ; Xavier Pintó de la Unidad de Lípidos y Arteriosclerosis, Servicio de Medicina Interna del Hospital de Bellvitge (Barcelona) y presidente de FIPEC y la nutricionista del Instituto Flora Raquel Bernácer.Xavier Pintó, participante en la elaboración del Documento de Consenso, ha explicado que «el documento de consenso tiene como principal objetivo terminar con las confusiones respecto al consumo de grasas y lanzar la advertencia de que el consumo de grasas esenciales es muy bajo y el de grasas saturadas (no saludables) demasiado alto».Las recomendaciones dietéticas que aporta el Documento de Consenso son:

Así, Pintó ha subrayado que «pequeños cambios pueden producir mejorías importantes en la salud. Un ejemplo de ello puede ser cambiar productos lácteos grasos por alternativas bajas en grasa; carnes grasas por carnes magras, grasas animales por vegetales».En el encuentro, José María Ordovás ha destacado que «no podemos eliminar la ingesta de algunos tipos de grasas como las monoinsaturadas del aceite de oliva que han demostrado importantes beneficios en la prevención de enfermedades crónicas o las grasas esenciales (un tipo de poliinsaturadas) que son necesarias para el desarrollo neurológico, la salud cardiovascular y para prevenir enfermedades degenerativas. Éstas están presentes, principalmente en los aceites de girasol y soja y en los alimentos elaborados a partir de ellos, como la margarina». Además, Ordovás ha recordado que se cometen muchos errores en referencia a las grasas, eliminándolas para bajar peso, por ejemplo, y que «las grasas son necesarias en nuestra alimentación diaria porque son claves para el crecimiento y desarrollo y tiene alto impacto en los niveles de colesterol y la incidencia de enfermedad coronaria e ictus».Para el presidente del Congreso de la SENBA, marco de la presentación, Francisco Pérez Jiménez, «actualmente, el consumo de grasas en los países europeos es mayor del 35% recomendado por la OMS» y ha recordado que desde del colectivo médico «hacemos una llamada a la acción para reducir la ingesta de grasas saturadas y aumentar las insaturadas como el aceite de oliva y la margarina».Por su parte, y en representación del compromiso de la industria, la nutricionista Raquel Bernácer ha destacado que «el encuentro que originó el documento fue auspiciado por la Union of Nutricional Sciences (IUNS) y la World Heart Federation, y financiada por Unilever gracias a una beca educativa. Aquí en España hemos querido dar a conocer el importante acuerdo desde el Instituto Flora». Además, Bernácer ha insistido en la importancia de la colaboración entre la industria de la alimentación y los expertos en salud y nutrición para asegurar, entre todos, un mensaje apropiado, actualizado, y basado en la evidencia.