Bruselas

La Unión Europea ya tiene su plan de ataque para la cumbre del G-20

La cita de primavera cumplió con el guión previsto. De momento, no habrá más dinero para paliar la crisis.

Angela Merkel y Sarkozy, ayer, en Bruselas, al término de la cumbre
Angela Merkel y Sarkozy, ayer, en Bruselas, al término de la cumbrelarazon

BRUSELAS- Los problemas globales requieren soluciones globales. Los líderes de la UE adoptaron formalmente este «leivmotiv» que se venía repitiendo durante las últimas semanas en Bruselas y en otras capitales de la Unión de cara a la cumbre de G-20, en la que se buscará meter en cintura el capitalismo «laissez faire».Los Estados miembros, que concluyeron ayer su cumbre de primavera en Bruselas, rechazaron desde el primer momento poner más dinero para frenar los efectos de la crisis económica. En su lugar, los jefes de Estado y de Gobierno prefirieron centrarse en una respuesta coordinada para dejar el sello europeo en el próximo encuentro de Londres del 2 de abril, centrado en la revisión de la arquitectura financiera. Los países de la UE propondrán mejorar la supervisión de las instituciones financieras trasnacionales antes de 2009 y una regulación «apropiada» de los mercados financieros, con la puerta abierta a sanciones «efectivas, proporcionadas y disuasivas».Reformar el FMILa UE sí está dispuesta a destinar 75.000 millones de euros adicionales al Fondo Monetario Internacional (FMI), y reformar el reparto de poder en la institución para «reflejar más adecuadamente el peso de las economías». Hasta ahora, la representación en el fondo se calcula en función de las donaciones de sus miembros. EE UU tiene la mayor cuota, con un 17%, del voto final. Los cuatro mayores donantes europeos (Alemania, Francia, Reino Unido e Italia), reúnen casi el 20%, mientras que China cuenta tan sólo con un 3,66% del derecho de voto.Igualmente, los europeos defienden una revisión de la selección de los directores del propio FMI y el Banco Mundial (BM) –que en el último medio siglo se repartían entre EE UU, el BM, y Europa, el FMI– para hacerla «más transparente y basada en el mérito».Para atacar el origen de la crisis, los líderes de la Unión quieren que las agencias de rating estén sujetas a una regulación «apropiada» y una supervisión «consistente» en el entorno internacional. Defienden «luchar con determinación» contra la evasión fiscal y la adopción de principios comunes para la remuneración de directivos, con el fin de evitar compensaciones que lleven a la toma «excesiva» de riesgos, según recogen las conclusiones de la cumbre. «Tenemos que trabajar en todos los frentes», indicó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. «Sin estímulo no tendremos recuperación, pero sin reforma financiera la recuperación no será sostenible», completó el mandatario portugués para justificar la apuesta europea por unas propuestas centradas en la regulación.Trabajo en EuropaLa UE no sólo dejará la pelota en el tejado del G-20, sino que quiere continuar haciendo sus deberes sin bajar el ritmo durante este año plagado de interrupciones, con elecciones europeas, el segundo referéndum irlandés sobre el Tratado de Lisboa, y las renovaciones del Parlamento Europeo y la Comisión. Los líderes comunitarios pidieron a las instituciones alcanzar un acuerdo sobre las agencias de calificación de crédito, la solvencia de las compañías de seguros y los requerimientos de capital para los bancos antes de la disolución de la Eurocámara. Además, los Estados miembros quieren cerrar un acuerdo sobre un nuevo sistema de supervisión financiera durante la próxima cumbre de junio. Y, por último, están dispuestos a duplicar hasta los 50.000 millones de euros el límite de la línea de crédito para asistir a los países socios con graves desequilibrios en su balanza de pagos.

NO HABRÁ CUMBRE CONTRA LA DESTRUCCIÓN DE EMPLEOEl problema del desempleo ha sido señalado como la prioridad de los Gobiernos europeos en esta crisis, en la que la patronal europea prevé la pérdida de 4,5 millones de puestos este año. Sin embargo, los líderes de la UE decidieron ayer no reunirse el próximo 7 de mayo en la cumbre de Praga sobre desempleo, que tanto la Comisión Europea como la Presidencia rotatoria de la UE, que ostenta la República Checa, vendían como uno de los pasos clave para evitar el debilitamiento de la economía real. En su lugar, la reunión quedará reducida a un encuentro de la Presidencia checa y el Ejecutivo comunitario con los agentes sociales. Según explicaron fuentes comunitarias, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, expresó al resto de líderes que convocar una cumbre especial sobre este tema podría trasmitir que hasta ahora no se habían aprobado medidas relacionadas con el empleo.Para el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, la «operatividad» fue la razón para el cambio de formato, aunque destacó como propio de la cita la participación de los agentes sociales, por lo que el diálogo social «se eleva a una categoría mayor» y se «fortalece».