Los veteranos de guerra con estrés postraumático tienen más riesgo de síndrome metabólico

Un estudio, publicado en la revista «BMC Medicine», concluye que los ex militares con alteraciones psicológicas pueden desarrollar patologías como diabetes, hipertensión u obesidad

Los veteranos con trastorno de estrés postraumático son más propensos a desarrollar síndrome metabólico que aquellos ex-militares sin el trastorno, según conluye un estudio del Centro de Veteranos para el Estrés y la Enfermedad Mental y la Universidad de California en San Diego que se publica en la revista «BMC Medicine».
El síndrome metabólico es un conjunto de signos clínicos que incluyen obesidad, hipertensión y resistencia a la insulina, que se ha asociado con la diabetes, la morbilidad cardiovascular y la mortalidad. Los científicos analizaron datos clínicos de 253 excombatientes, un 92 por ciento de ellos hombres y un 76 por ciento caucasianos. Un 70 por ciento de ellos había formado parte del ejército estadounidense y de ellos casi un 70 por ciento combatieron en Vietnam.
Los datos clínicos indicaron que más de la mitad de estos veteranos tenían niveles entre moderados y graves de síndrome de estrés postraumático y el 64 por ciento reunía los criterios de la depresión mayor. Alrededor del 40 por ciento de los veteranos también tenía signos de síndrome metabólico.
Los investigadores descubrieron que aquellos a reunir los criterios diagnósticos de síndrome metabólico. Además, la tasa de síndrome metabólico era superior entre aquellos con síndrome postraumático que en los que padecían de depresión mayor. Entre los que sufrían ambos trastornos, el 46 por ciento de ellos tenía síndrome metabólico.
Cualquier episodio traumático puede ocasionar el síndrome de estrés postraumático, una enfermedad neuropsiquiátrica que fue diagnosticada por primera vez entre los soldados y veteranos de guerra y ya reconocida entre los civiles. Muchas personas con el síndrome desarrollan también depresión y problemas de adicción a las drogas. Datos recientes de Afganistán e Irak sugieren que más de uno de cada diez militares que participan en estos conflictos armados desarrollan estrés postraumático