Marset «un hombre de Zapatero»

Ante la posibilidad de su cese por la ministra de Cultura, el director general del Instituto de Artes Escénicas invoca su relación con el presidente

Juan Carlos Marset y Josep Pons, ayer en el Auditorio Nacional
Juan Carlos Marset y Josep Pons, ayer en el Auditorio Nacional

«Yo soy un hombre de Zapatero», responde a LA RAZÓN Juan Carlos Marset, director general del Inaem (Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Musica) cuando se le recuerda su estrecha vinculación con César Antonio Molina, recientemente relevado como ministro de Cultura por la guionista Ángeles González-Sinde. Tras la presentación de la próxima temporada de la Orquesta y Coro de Nacionales de España (OCNE), Marset marcó distancias con Molina: «La primera persona que me llamó a su despacho fue Zapatero. Colaboré en el programa electoral de 2004». Posteriormente se incorporó al Ayuntamiento de Sevilla y, en julio de 2007, tras la llegada de Molina al Ministerio le nombró director general del Inaem: «Somos amigos, pero Molina podría haber contado con otros. Me llamó porque sabía que participaba del proyecto general», advierte. Durante la presentación de la OCNE prefirió ser más cauto: «Estoy a plena disposición de la ministra, tanto si quiere mantenerme muchos años como si realiza un relevo en pocos días o meses». Marset, que resaltó su «lealtad» a González-Sinde, precisó que está dispuesto a reincorporarse a su puesto de la Universidad de Sevilla en cualquier momento. Negociaciones con la ONEEn los últimos días, los rumores sobre la sustitución de Marset se intensifican. Según algunas fuentes, González-Sinde podría haberle ofrecido esta responsabilidad a Gerardo Vera, actual director del Centro Dramático Nacional, y a Mercedes del Palacio, ex secretaria general del Inaem en la época en que Andrés Amorós estaba al frente de la institución. Del Palacio, con una intensa carrera en puestos de responsabilidad en la Administración Pública, desarrolló una importante labor en las negociaciones sobre las condiciones laborales de la OCNE, que culminaron el año pasado con un acuerdo. Otro indicio de que la estancia de Marset en el Inaem podría finalizar en breve fueron las declaraciones de la ministra en que iba a replantearse la marcha de Nacho Duato de la dirección de la Compañía Nacional de Danza (CND). Esta marcha es fruto del Código de Buenas Prácticas aprobado por Molina, que establece la elección mediante concurso de la dirección de centros dependientes de Cultura, y que Marset ha aplicado en el Inaem. El director general explicó que «ésta no era una idea de Molina, sino que Carmen Calvo ya intentó ponerlo en marcha». A pesar de las palabras de la ministra, Marset asegura que «no he recibido ninguna indicación» para modificar o paralizar los ceses que se derivan de la aplicación del documento. Preguntado sobre esta cuestión, Josep Pons, director de la ONE, afirmó ayer que «mi puesto tiene fecha de caducidad: final de 2011. Hablaré con la ministra de qué retos hay que afrontar, de lo que se ha hecho, pero no de esto. Nacho es Nacho, y yo soy yo», declaró. Pons también precisó que los recortes que ha sufrido el presupuesto de la OCNE a causa de la crisis económica han propiciado la supresión de varios ciclos como el «América-España», y la reducción de otros como «Septiembre Sinfónico», el de música vocal o el de jóvenes intérpretes.

Carta Blanca a Halffter Entre las estrellas del próximo curso en el Auditorio Nacional sobresale la «Carta Blanca» a Cristóbal Halffter (en la imagen), el primer compositor español que protagoniza el ciclo. Halftter acaba de estrenar en España la ópera «Lázaro», con libreto del propio Marset, a quien le une una estrecha relación. En cuanto a los batutas invitados, destacan Sir Andrew Davis, Tan Dun, Gilbert Varga, Carlos Kalmar, y Ton Koopman, entre otros, que ejecutarán programas con el hilo temático «Música y naturaleza». La voz de los profesionales de este ámbito también se alzó ayer mediante una carta remitida por la plataforma «Por una Ley de la Música» a Ángeles González-Sinde en que le recuerdan el compromiso de sacar adelante la norma y afirman que están preocupados ante «la enorme vinculación de la nueva ministra al sector del cine».