Rajoy inicia en las Tierras del Ebro el plan para dar el vuelco en Cataluña

Rajoy inicia en las Tierras del Ebro el plan para dar el vuelco en Cataluña
Rajoy inicia en las Tierras del Ebro el plan para dar el vuelco en Cataluña

DELTEBRE- Después del paréntesis de las elecciones europeas, el presidente del PP, Mariano Rajoy, reanudó ayer su objetivo de conquistar a Cataluña recorriendo pueblo a pueblo el territorio. Con el recuerdo todavía de la buena acogida que obtuvo en Barcelona durante la Diada de Sant Jordi, Rajoy recaló en las Tierras del Ebre. Es un punto simbólico para los populares, porque tal y como recordó el propio Rajoy, «aquí nos votaron y teníamos la confianza de mucha gente». Sin ir más lejos, hasta 1999, el alcalde de Deltebre era el popular Jaume Bertomeu, actualmente diputado en el Parlament. El proyecto del trasvase del Ebro supuso un gran desgaste para el PP, pero Rajoy está dispuesto a ganarse la confianza de los vecinos. Aunque defendió los trasvases de agua de las cuencas que tengan excedentes, prometió que el «Delta del Ebro nunca se quedará sin agua si la decisión depende de mí».De Galicia a CataluñaRajoy está decidido a cambiar la imagen del PP en Cataluña –al fin y al cabo, Zapatero debe su última victoria a la gran diferencia de votos que aquí sacó a los populares–. Su estrategia dio resultado en Galicia, donde, «empezó una etapa que acabará con una victoria del PP en las elecciones generales de 2012». «Primero ganamos en Galicia, luego fuimos determinantes para un cambio de gobierno en el País Vasco. En las elecciones europeas logramos ser el tercer partido más votado de la Unión Europea y el cambio continuará en Cataluña y se consolidará en la próximas elecciones generales», proclamó. «Hoy comienza una nueva etapa en Cataluña», avisó, «donde unos buenos resultados nos van a permitir ganar a Zapatero en 2012».En Cataluña, el objetivo que busca el presidente del PP es el mismo que en Andalucía y el País Vasco, recortar la distancia que le separa del PSOE y crecer para ser decisivos a la hora de dibujar una mayoría alternativa al tripartito con CiU. Pero para ganarse la confianza de los catalanes, necesita la complicidad de quienes creen que el cambio es posible. Rajoy se enfundó en el papel de comandante para pedir a los cerca de 400 simpatizantes del PP que participaron en una comida en Deltebre que trasladen a la gente que Cataluña necesita un cambio y que este cambio puede liderarlo el Partido Popular. «En Galicia funcionó», recordó Rajoy, «las elecciones las ganaron quienes confiaron en nosotros y trasladaron este mensaje a la calle».«Quién nos iba a decir que ganaríamos en Madrid –tras diez años de alcaldía socialista– o que nos recortaríamos nueve puntos al PSOE en Andalucía», exclamó Rajoy ante su nuevo «ejército». El presidente del PP recordó además que las «chapuzas» de Zapatero al frente del Gobierno le facilitarán el camino a la Moncloa. Como oposición que tiene la labor de controlar lo que hace mal el Gobierno dio cuatro consejos al PSOE para encarrilar su «pésima» gestión de la crisis. Le recomendó «austeridad»; le pidió que facilite una «vuelta del crédito»; le aconsejó una reforma fiscal y reformas en materias como la justicia, el mercado y la educación. Rajoy confió también en Alicia Sánchez Camacho – que mañana hará un año al frente de la presidencia del PPC– para librar su batalla en Cataluña. Rajoy estuvo arropado por numerosos rostros del PP catalán, desde el ex presidente Daniel Sirera, pasando por el secretario de organización, Jordi Cornet, hasta Alberto Fernández, que llegó a lomos de una Harley desde Barcelona.