Rajoy promete integración a los inmigrantes a cambio de «cumplir las leyes»

Con ese contrato, explicó, el inmigrante se comprometerá a integrarse «activamente» mediante el cumplimiento de las leyes, el respeto de las costumbres españolas y el aprendizaje de la lengua.
Así lo aseguró durante la clausura de las jornadas ‘Inmigración, Integración y Convivencia' que se celebran en Barcelona, en las que previamente intervinieron el presidente del PP catalán, Daniel Sirera, y la secretaria ejecutiva de Política Social, Ana Pastor.
«Quiero proponer que establezcamos un contrato de integración entre los españoles y aquellos inmigrantes que deseen establecerse en nuestro país. Será un compromiso con valor jurídico que reflejará el compromiso mutuo entre nuestra sociedad y el inmigrante que quiere obtener un permiso superior a un año de residencia legal en España», dijo Rajoy.
Según explicó, mediante este contrato el inmigrante se comprometerá a «cumplir las leyes, respetar las costumbres de los españoles, a aprender la lengua, a pagar sus impuestos» y a trabajar «activamente para integrarse». A cambio, dijo que la sociedad española concederá al inmigrante «los mismos derechos y prestaciones que a un español», a «enseñarle la lengua», a «ayudarle en su integración y a respetar sus creencias y costumbres siempre que no sean contrarias a las leyes españolas».

Una agencia de inmigración 
Rajoy también prometió crear una Agencia de Inmigración y empleo que, junto con la colaboración de la inciativa privada, atienda las demandas de las empresas del país sobre supervisión y formación de los trabajadores extranjeros, facilitando así la contratación en origen de dichas personas, dando prioridad a quienes ya conozcan la lengua y otros aspectos de la sociedad y cultura españolas.
Según Rajoy, es necesaria «una reforma completa de los cauces de llegada de los inmigrantes, porque los que ahora existen han fracasado», destacando que «nunca más habrá regulaciones masivas» como la que aplicó el PSOE hace tres años, «sin consenso, sin la opinión de la oposición ni de los socios europeos». «Voy a combatir la idea de que en España se puede entrar ilegalmente», subrayó.
Por ello, destacó que es necesario un control «eficaz» de las fronteras en España y también en el resto de Europa; aumentar el número de efectivos especializados en este ámbito, y la creación de patrullas conjuntas con los socios europeos para controlar la llegada ilegal de inmigración.
«Se habla mucho de pateras y poco de las fronteras de los Pirineos y de lo que pasa en los aeropuertos», subrayó Rajoy, quien recalcó que aumentarán el número de repatriaciones, simplificará los procedimientos de las administraciones para agilizarlas y se trabajará para poner «fin» al «sufrimiento» de la ilegalidad y al «drama humanitario» de las mafias.
Además, explicó que, si es el próximo presidente del Gobierno, aplicará una reforma para expulsar a aquellos «delincuentes» extranjeros que hayan cometido delitos aunque tengan permiso de residencia, y que impulsará acuerdos europeos para que tampoco puedan volver a la Unión Europea (UE). «Cerraremos las puertas a aquellos que no respetan la ley», aseveró.

Un reto europeo
Rajoy, que situó la inmigración como uno de los retos de la próxima legislatura en España y en la UE, reivindicó la necesidad de hacer una política común de inmigración europea en ámbitos como el del control de fronteras, en la otorgación de visados, en derechos y deberes y en reagrupación familiar. Sobre esta última cuestión, destacó que la regulará «para que no sea una puerta falsa de entrada al margen de los cauces normales».
Según el líder popular, España es el país europeo que recibe más inmigrantes y el segundo del mundo, tras Estados Unidos, por lo que insistió que es necesario que tengan los mismos derechos y obligaciones, aunque sobre la «base del respeto a nuestro valores constitucionales». «Ser inmigrante no coloca a nadie ni en peor ni en mejor posición que los españoles», aseguró.

Impacto de la inmigración en Cataluña
El presidente del PP catalán, Daniel Sirera, pidió a las fuerzas políticas que tengan en cuenta el impacto de la inmigración en Cataluña cuando se negocie el nuevo sistema de financiación previsto en el Estatut, teniendo en cuenta que el coste de la inmigración «supone mil millones de euros anuales».
Sirera tildó de «irresponsable» la política en materia de inmigración del PSOE, que definió de «papeles para todos», y acusó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de no haber «puesto freno» a la entrada ilegal de personas.
«En los últimos tres años, el Gobierno ha enviado a Barcelona más de 2.000 inmigrantes ilegales de Canarias que vienen sin papeles y abandonados a su suerte por las ciudades de Catalunya. Sin trabajo y sin papeles, ¿de qué viven?», preguntó.
También criticó las medidas llevadas a cabo por el conseller de Interior, Joan Saura, a quien acusó de no hacer las reformas necesarias para resolver los problemas que sufren los ciudadanos en este ámbito. «El Govern mira a otro lado, dice que no va con ellos», destacó.
En cuanto al candidato de CiU a las elecciones generales, Josep Antoni Duran, Sirera le acusó de haber apoyado las políticas «equivocadas» de Zapatero de esta legislatura en materia de inmigración, por lo que criticó que el lema de la federación nacionalista sea el de ‘Respetarán a Cataluña'.