Rajoy protagoniza el Día de Sant Jordi en Cataluña

Centra todas las miradas durante la recepción institucional de Sant Jordi en Barcelona. Mantiene un aparte de media hora con Montilla, en el que hablan de la crisis y de la financiación autonómica

Rajoy, protagonista en su debut en el Día de Sant Jordi
Rajoy, protagonista en su debut en el Día de Sant Jordi

BARCELONA-No se puede decir que a Mariano Rajoy le inquiete mucho la investigación de la Justicia sobre las facturas de unos trajes confeccionados para Francisco Camps. El líder del PP está seguro de que ningún juez va a poder demostrar que el presidente valenciano está implicado en trama alguna de corrupción ni de sobornos. «Creo que afecta a la inteligencia el decir que alguien se va a vender por tres trajes», dijo ayer Rajoy en Barcelona. Si acaso, lo único que incomoda al presidente del PP es que el asunto se prolongue en el tiempo. Por eso, instó a la Justicia a resolver «pronto» el caso. Rajoy cerró filas con Camps, a quien definió como una persona «absolutamente honesta». Quiso expresar, además, su «plena confianza» en el presidente de la Comunidad Valenciana, después de que éste sentenciara que las últimas filtraciones sobre el denominado «caso Gürtel» son «un montaje y una mentira». Entre tanto, en el partido hay quienes creen que serían convenientes unas explicaciones más contundentes por parte de Camps.Por otra parte, en Barcelona se siguió con gran atención la inédita presencia de Rajoy en el día de Sant Jordi, patrón de Cataluña. Por la mañana acudió al Palacio de Pedralbes, donde el presidente de la Generalitat ofrece cada año en esta fecha una recepción institucional con decenas de invitados procedentes del ambiente político, cultural, económico, civil y religioso. Apenas pudo dar un paso por los jardines de Pedralbes sin que alguien reclamara su saludo o su atención. «Me lo estoy pasando muy bien. La verdad es que me tratan muy bien en Cataluña», dijo el político gallego, feliz por haber acudido a Barcelona en la fiesta de la rosa y el libro.El único momento de sosiego fue el aparte que mantuvo con Montilla. No fue sólo una charla cordial, ya que también analizaron, cómo no, la crisis y la nueva financiación de Cataluña. El encuentro se alargó durante media hora y ambas partes guardaron reserva sobre lo hablado. Le costó, y mucho, al presidente del PP abandonar la recepción institucional de Sant Jordi porque le tendían manos sin descanso. En paralelo, los políticos catalanes «pro Estatut» presionaban al PP con declaraciones en las que le exigían la retirada del recurso de inconstitucionalidad contra el texto. En vano, porque los populares siempre han defendido, y lo siguen haciendo, que no hay marcha atrás en su decisión.Después de dejarse fotografiar hasta la extenuación y felicitar a los Jordi que iba encontrando, el líder del PP pudo pasar unos minutos en el centro de la ciudad, donde aprovechó para comprar varios libros. A sus hijos –nacidos en la Ciudad Condal, por cierto– les obsequiará con el cuento infantil «Tim y Tom en África». Y para su biblioteca se hizo con la última obra de Javier Cercas, «Anatomía de un instante» –muy escogido entre los políticos–, y con la novela de John Le Carré «El hombre más buscado», sin duda un título que bien podría describir su paso de ayer por Barcelona, donde, a diferencia de otras ocasiones, sólo tuvo que soportar algún abucheo de un grupo de una veintena. Cerró su visita a Barcelona con un almuerzo en el trofeo de tenis Conde de Godó, donde se reencontró con Josep Piqué. Y su visita podría resumirse en el eslogan de que de los pitos, de hace dos años, a los aplausos de éste.

 

Camps: «Es un montaje y todo es mentira»El presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, afirmó ayer en relación a su supuesta implicación en el «caso Gürtel» que «es un montaje y todo es mentira». Camps respondió así al ser preguntado por las últimas informaciones en relación a la investigación iniciada por Garzón. «Es una cuestión que está bajo secreto de sumario y lo que corresponde es que cada uno sepa cuál es su responsabilidad», afirmó Camps tras participar en la romería al monasterio de la Santa Faz, en Alicante. «La mía –en alusión a la citada responsabilidad–es esperar el momento de decir lo que tengo que decir en el lugar donde corresponde», añadió. Asimismo, reiteró: «En cualquier caso ya he dicho en muchas ocasiones que es un montaje y que todo es mentira». «La verdad será la que, si Dios quiere, dentro de muy poco todo el mundo conozca», concluyó.